Kia está a punto de ampliar su ofensiva de vehículos comerciales eléctricos con un modelo que promete cambiar por completo la escala de su gama Platform Beyond Vehicle (PBV). El nuevo Kia PV7, que será presentado oficialmente el próximo 14 de septiembre en el Salón Internacional del Transporte IAA, ya ha sido cazado durante sus pruebas en Europa por fotógrafos espía. La nueva furgoneta se situará por encima del PV5 y estará especialmente enfocada a empresas y flotas, con una carrocería que rondará los 5,3 metros de longitud. Su planteamiento busca ofrecer un enorme volumen de carga sin renunciar a una arquitectura eléctrica diseñada específicamente para el uso profesional.
Las imágenes del prototipo dejan claro que Kia no pretende crear una furgoneta convencional. El PV7 adopta una silueta prácticamente cúbica, con puertas correderas en ambos laterales, techo relativamente plano y una enorme superficie posterior destinada a maximizar la capacidad de carga. En el frontal mantiene algunos de los rasgos introducidos por el PV5, como el diseño escalonado y el amplio parabrisas, mientras que los revestimientos negros inferiores refuerzan su aspecto robusto. En la parte trasera aparecen un portón vertical, pilotos también verticales y un parachoques de pequeñas dimensiones. La peculiar distribución de las ventanillas centrales y los gruesos pilares traseros completan una imagen claramente orientada al transporte profesional.
El tamaño será uno de los grandes argumentos del nuevo modelo. Según las informaciones disponibles, el PV7 alcanzará aproximadamente 5.300 mm de longitud, frente a los 4.695 mm del PV5 Cargo Long. Eso significa que estará unos 60 centímetros por encima de su hermano pequeño y ofrecerá mucho más espacio para mercancías. Para conseguirlo, Kia recurrirá a la plataforma E-GMP.S, una evolución de la arquitectura eléctrica E-GMP desarrollada específicamente para servicios y flotas. Esta tecnología ya tiene como referencia la plataforma utilizada en modelos como el Hyundai Ioniq 5, el Kia EV6 o el Genesis GV60, aunque adaptada ahora a las exigencias de un vehículo comercial de grandes dimensiones.
Kia todavía mantiene en secreto las especificaciones definitivas del sistema de propulsión del PV7, pero el actual PV5 permite anticipar parte de la estrategia. Su gama utiliza baterías LFP de 43,3 kWh y NCM de 51,5 y 71,2 kWh, asociadas a motores eléctricos de 120 CV o 161 CV, ambos con 250 Nm de par. Para un vehículo de 5,3 metros, las baterías más pequeñas tendrían menos sentido, por lo que todo apunta a que el PV7 podría recurrir como mínimo a los paquetes de 51,5 y 71,2 kWh, e incluso incorporar una batería de mayor capacidad para compensar su mayor tamaño y peso.
En cuanto a la potencia, el motor de 161 CV y 250 Nm del PV5 parece uno de los candidatos más probables para el PV7, aunque el tamaño y el enfoque profesional del nuevo modelo podrían justificar la llegada de una mecánica eléctrica más potente. La autonomía será especialmente importante para empresas que utilicen la furgoneta durante largas jornadas, por lo que una batería de mayor capacidad podría convertirse en uno de los elementos diferenciadores frente a sus rivales. De momento, Kia no ha confirmado ni las cifras definitivas de potencia ni las capacidades de batería, por lo que habrá que esperar a su presentación para conocer la configuración final.
Con el PV7, Kia demuestra que su estrategia eléctrica no se limita a turismos y SUV. La marca coreana quiere convertirse también en un actor importante dentro del mercado de vehículos comerciales eléctricos, donde el espacio, la eficiencia y la facilidad de uso son mucho más importantes que las prestaciones puras. Su enorme carrocería tipo caja, las puertas correderas y la plataforma específica para flotas apuntan precisamente en esa dirección. Además, la utilización de una arquitectura modular debería permitir a Kia adaptar el vehículo a diferentes necesidades profesionales y configuraciones de carrocería.
El gran interrogante será si el PV7 consigue combinar su enorme capacidad con una autonomía suficientemente competitiva y unos costes de utilización capaces de convencer a las empresas. Kia ya tiene experiencia con el PV5, pero el salto hasta los 5,3 metros supone entrar en una categoría mucho más exigente, en la que el consumo, la carga útil y los tiempos de recarga serán determinantes. Todo apunta a que el PV7 tendrá argumentos para competir con fabricantes europeos consolidados, aunque todavía faltan por conocer sus cifras más importantes. La respuesta llegará muy pronto: Kia desvelará oficialmente el PV7 el 14 de septiembre, momento en el que se conocerán sus baterías, motores, autonomía y prestaciones definitivas.