Kia atraviesa uno de los momentos más interesantes de su transformación como fabricante. La marca surcoreana ha conseguido construir una identidad visual reconocible, con vehículos de líneas atrevidas, superficies geométricas y una estética tecnológica que busca diferenciarse de sus rivales. Sin embargo, ese cambio también empieza a generar opiniones enfrentadas. En un análisis publicado por The Drive, el periodista Adam Ismail explica que ha dejado de sentirse atraído por el lenguaje de diseño de la compañía después de probar el nuevo Kia Seltos, un SUV que considera un buen automóvil, pero cuyo aspecto exterior le resulta excesivamente recargado.
El artículo destaca que el cambio de imagen de Kia tuvo inicialmente un efecto positivo en su percepción de la marca. El Kia K4, por ejemplo, llamó la atención por combinar formas musculosas con líneas diagonales inspiradas en una estética futurista. Sin embargo, el periodista plantea que los diseños demasiado vinculados a una tendencia pueden envejecer con rapidez cuando desaparece el efecto sorpresa. Esa es precisamente su principal crítica: la marca parece apostar cada vez más por formas angulosas y elementos visuales llamativos, pero no siempre consigue transmitir una personalidad que resulte atractiva a largo plazo.
Uno de los ejemplos más claros es el Kia Seltos rediseñado para 2026, que protagoniza la prueba del periodista. Frente a la generación anterior, que tenía pasos de rueda marcados y una carrocería con formas más curvas, el nuevo modelo adopta una apariencia más cuadrada, tecnológica y robusta. Ismail compara su diseño con el de un dispositivo electrónico de bajo coste, una valoración subjetiva que refleja su rechazo a esta nueva dirección estética. Para otros compradores, precisamente esa imagen diferente puede ser uno de sus mayores atractivos dentro del segmento de los SUV compactos.
Las cifras comerciales, de hecho, indican que el público estadounidense está respondiendo favorablemente. Según los datos mencionados en el artículo, las ventas del Kia Seltos aumentaron un 45 % durante los primeros nueve meses de 2026 frente al mismo periodo del año anterior. El crecimiento resulta especialmente significativo porque coincide con su primer año completo tras el rediseño. Esto demuestra que las críticas de algunos especialistas no necesariamente representan el sentimiento de los compradores, que parecen valorar su propuesta visual y su posicionamiento en el mercado.
El interior tampoco escapa a las observaciones del análisis. El periodista considera que los ajustes y acabados son aceptables para un modelo de acceso a la gama, aunque critica algunos plásticos y la sensación general de determinados materiales. También valora positivamente que Kia mantenga suficientes botones físicos, pero cuestiona la ubicación del panel de climatización situado entre la instrumentación y la pantalla multimedia. Según su experiencia, el volante dificulta la visibilidad y el acceso a esos controles, obligando al conductor a buscar el ángulo adecuado para utilizarlos. Un detalle que demuestra cómo una decisión estética puede perjudicar la ergonomía.
La unidad probada correspondía a un Seltos SX con tracción integral, cuyo precio alcanzaba los 37.250 dólares en Estados Unidos. El periodista considera que esa cantidad resulta elevada para un SUV de este tamaño, aunque reconoce que el vehículo ofrece un comportamiento agradable en carretera y cumple correctamente como automóvil de uso cotidiano. Su crítica, por tanto, no se dirige a la calidad general del producto, sino a la dirección estética que Kia está siguiendo y a ciertos detalles de diseño que, en su opinión, priorizan la apariencia por encima de la facilidad de uso.
El debate también alcanza a Hyundai, la otra gran marca del grupo surcoreano, que está desarrollando modelos con una identidad visual cada vez más marcada. El artículo menciona como ejemplos el nuevo Tucson y el futuro Avante, relacionado con la próxima generación del Elantra en Estados Unidos. La reflexión final es que Kia ha conseguido que sus coches sean reconocibles, pero todavía debe demostrar que sus diseños pueden mantener su atractivo con el paso del tiempo. Mientras tanto, el crecimiento comercial del Seltos demuestra que esa estética atrevida sí está encontrando su público, aunque no todos los aficionados al automóvil estén convencidos.