Desde su aparición hace un par de años, el especial auto hecho por la casa austriaca de motos jamás ha pasado desapercibido, en parte gracias a su bien logrado diseño, que se junta con un comportamiento que lo hace una seria opción a considerar para quienes buscan un capricho orientado al goce en circuito.
El nuevo X-Bow R tendría como principal diferencia un mayor número de caballos, entregados por el 2.0 sobrealimentado que toma prestado del Grupo Volkswagen, pasando de 240 CV a un aproximado de 300.
Con un peso inferior a los 800 kilogramos, dicha cifra resulta casi intimidante. Modificaciones en la suspensión también están previstas para mejorar el desempeño en curvas, eso sin incluir el amplio portafolio de opciones del catálogo PowerParts que ofrece diferentes paquetes para pista.