Construido para correr, dice el anuncio promocional del KTM X-Bow. Nosotros lo hemos disfrutado. No es que prescinda de lujos, es que ni siquiera tiene comodidades. Así que antes de comenzar por lo que tiene, empezaremos enumerando lo que le falta: no hay techo ni parabrisas; obviamente tampoco ayudas a la conducción. Del aire acondicionado, la radio o unos asientos mulliditos, mejor ni hablamos.
¿Airbag? No necesita; sus cinturones de competición con cuatro puntos de anclaje son suficientes. ¿Dirección asistida? Eso es un lujo superfluo, teniendo unos fuertes brazos. ¿Y quién quiere cuadros de mandos cuando podemos tener todos los botones y funciones agrupados en el volante, que por cierto debemos quitar y poner cada vez que queramos salir o entrar del auto? La única concesión que hace al confort es un display tomado de la moto que, al arrancar, te pregunta "Ready to Race?". En él tenemos toda la información necesaria, una luz que indica el momento idóneo de cambio, distintos menús de configuración y hasta un cronómetro.
Así es el KTM X-Bow, probablemente, el auto de producción más espartano del momento. Parece decirnos “concéntrate en manejarme”.
¿Qué es el KTM X-Bow?Su presentación, hace algo más de un año, estuvo precedida de una gran expectación. No es habitual ver a un especialista de motos, y más si son de campo, como la firma austriaca KTM pasarse al mundo de los autos y de qué manera. Con un chasis Dallara y unas suspensiones White Power, este incómodo autómovil representa la deportividad en estado puro. No lo veremos en USA, pero no descartemos nada. En esta prueba hemos podido comprobar lo divertido que resulta este capricho negro y naranja. Para los amantes de la velocidad, tener un ejemplar como este en el garaje es un lujo por el que más de uno estaría dispuesto a pagar unos buenos dólares. En torno a los 90,000 dólares (60,000 euros) que es lo que cuesta este auto en los mercados europeos dependiendo de países y opciones (escasas) que se le sumen. |
Motor, chasis, aerodinámica
Ahora pasaremos a contar lo que tiene. En primer lugar, un chasis del especialista en competición Dallara fabricado en fibra de carbono que sólo pesa 154 libras (70 kg). Seguimos cun unas suspensiones White Power completamente regulables (en altura, precarga, avance, muelles, suspensiones, caída) para adaptar el auto a cualquier trazado. Necesitas haber vivido tiempo en un circuito para dominar estos reglajes, si no, mejor no los toques.
Es turno ahora del motor, un 2.0 TFSI de origen Volkswagen, el mismo que montan tan deportivos modelos como el Golf GTI, el León Cupra o el mismísimo Audi TT. En el KTM X-Bow genera 240 HP, lo cual unido a las 1,741 libras (790 kg.) que pesa el conjunto le permiten pasar de 0 a 62 mph en 3.9 segundos.
Para resaltar su deportividad, el paquete aerodinámico es profuso: difusor trasero, un spoiler y alerones.
Con todo ello, el KTM X-Bow resulta es muy divertido de conducir. Resulta fácil controlarlo y su comportamiento es muy noble. Al límite, permite un deslizamiento neutro, aunque nunca hay que descuidar el pedal del acelerador, puesto que, como buen motor central, cuando se va de atrás lo hace con velocidad. Incluso en ese punto, el auto se disfruta con nobleza. Su tremenda agilidad le permite trazados sinuosos, exigiendo mucha mayor concentración en curva rápida.
En el próximo Salón de Ginebra se presentará con 300 HP y cambio DSG. También habrá que estar atentos a este mismo auto show, porque cada año KTM propone una nueva solución, entre ellas alguna variante con techo; esto no ha hecho más que empezar. ¿Por qué no habría de seguir por nuestro mercado?
Para comienzos de 2011 una variante más potente y aún más radical del descapotable biplaza llegará al mercado internacional. Por ahora se publicaron fotos del prototipo a prueba en el infierno verde.
Mientras esperamos la llegada del KTM X-Bow a Estados Unidos, una firma local radicada en Miami, Scorpion Motorsports, ha anunciado que ya tiene listo su automóvil de carreras homologado para circular en la calle. Denominado Prodigy, se trata de un trike, lo cual lo diferencia del mencionado X-Bow que utiliza cuatro neumáticos. La compañía planea lanzar tres modelos P6, P10 y P13, con 125 HP, 150 HP y 185 HP de potencia
El auto de calle y de circuito, uno de los modelos que más expectación levantó durante el año 2007, el KTM X-BOW, está a punto de venir a nuestro mercado. El jefe de marketing de la filial americana de KTM así lo ha confirmado en una reunión con sus dealers. Ahora, la firma especializada en motos de campo trabajará para homologarlo según las especificaciones que rigen para USA.