Todas las marcas están concentradas en desarrollar tecnologías que garanticen un nivel reducido de emisiones, sea de manera parcial o absoluta y ahora resulta que hay mil formas para conseguirlo; curioso si pensamos que hasta hace unos cinco años los salones de autos difícilmente mostraban versiones limpias. Sin embargo, el día de hoy quienes estamos absorbiendo el costo por ser verdes somos nosotros, los simples mortales que compramos un auto para movernos y tenemos que dejar de lado hacernos de un auto de look poderoso y mucha potencia, para pagar todavía más por uno que puede parecer aburrido y lento. ¿Es ese el futuro que los compradores de coches queremos? Yo no.
La solución no es inmediata, por lo menos no en cuestiones tecnológicas de última hornada y accesibles. Ni ustedes en Estados Unidos, ni nosotros en México contamos con una plataforma adecuada para el uso del diesel: allá lo consideran un combustible para el trabajo, aunque tienen de buena calidad y sería una solución fantástica (no lo creerían) y nosotros no contamos con la pureza necesaria del combustible para utilizarlo en los motores de última tecnología, además de que no existe la cantidad de bombas de abastecimiento suficiente. Las cosas van más lentas de lo que deberían, sobre todo si contamos con soluciones inmediatas.
El punto al que quiero llegar es simple: hoy en día, la manera de ser más limpio y responsable con el medio ambiente (que al final terminará ayudando a nuestro bolsillo, cuestión todavía más importante), es con una compra y manejo inteligentes. No hay mejor manera de ahorrar combustible y reducir emisiones que teniendo una conducción sensata. He puesto en práctica este tipo de manejo con resultados sorprendentes. Me consideraba una persona ahorradora y se supone que nosotros, estando en la posición en la que estamos, conocemos perfectamente cómo ahorrar y tener conducción eficiente; sin embargo, ajustando algunos puntos pasar de 10.5 km/l a 12.4, supone una mejora del 18% sin necesidad de hacer cambios en el auto, agregar un motor eléctrico y todo ese tipo de cosas “verdes”. Ustedes, con los caminos que cuentan, sin duda podrían duplicar esta cifra.
Del mismo modo, no tiene ninguna razón contar con un auto que no necesitamos. Estamos de acuerdo que los coches son pasionales en muchos sentidos y nos gusta que el auto hable bien de nosotros y podamos rodar aprisa, pero siendo “verdes”, no es necesario un V8 de 7 asientos para ir solamente a la oficina.
Cité el seminario de Nissan porque ofrece un sistema que me parece buenísimo y ya aplicable a todos los autos sin necesidad de grandes inversiones: el ecopedal. Échenle un ojo en Jambitz, ahí publicamos todo sobre este interesante y efectivo sistema.
Es momento de cambiar los hábitos de consumo para mejorar en todos los sentidos nuestro medio ambiente. Aún queda pendiente saber a ciencia cierta cuánto CO2 se produce al fabricar un automóvil, si es cierto o no que un Toyota Prius contamina más al ser producido que un Hummer H2. Lo que sí podemos hacer ahora es sumar pequeños cambios en nuestra conducción y formar de comprar. Pequeños cambios en muchos de nosotros pueden lograr enormes beneficios. Ya en un años, cuando sean accesibles, todos podremos tener hasta tres híbridos en casa, por qué no.