Durante años, los fabricantes chinos fueron considerados principalmente actores del enorme mercado doméstico, pero esa situación ha cambiado a gran velocidad. En el primer semestre de 2026, BYD, Geely y Chery ya aparecieron entre los diez mayores fabricantes mundiales por cuota de mercado, con participaciones del 4,8 %, 4,6 % y 4,1 %, respectivamente. Detrás de ellas también avanzan grupos como SAIC, Changan y Great Wall Motor, mientras nuevas marcas especializadas en eléctricos y software buscan hacerse un hueco en Europa, Asia y otros mercados.
Entre las compañías que más han acelerado su presencia internacional destaca BYD, cuya estrategia ya no se limita a los coches eléctricos. La firma ha ampliado su catálogo con híbridos enchufables, modelos premium y diferentes carrocerías, mientras continúa buscando producción local en Europa. Precisamente, BYD estudia actualmente la adquisición de fábricas existentes en Europa para acelerar su fabricación regional ante las futuras exigencias de contenido local de la Unión Europea.
Geely, por su parte, está aprovechando un conglomerado que incluye marcas como Lynk & Co y Zeekr para ampliar su presencia fuera de China. En el primer semestre de 2026 vendió 1,42 millones de vehículos y sus ventas internacionales alcanzaron 474.228 unidades, un crecimiento interanual del 158 %. La compañía cuenta además con más de 2.000 puntos de venta y servicio en más de 100 mercados, mientras avanza en la producción localizada en países como Brasil e Indonesia.
Chery y SAIC representan otra parte fundamental de esta expansión. Chery se ha convertido en uno de los principales exportadores chinos hacia Europa y, entre enero y julio de 2026, acumuló 317.864 unidades exportadas hacia el continente, según datos de Gasgoo, por delante de SAIC y BYD en ese periodo. SAIC, además, controla una amplia familia de marcas como MG, Roewe, IM, Maxus, Wuling y Baojun, lo que le permite competir en segmentos muy diferentes.
El grupo de protagonistas se completa con fabricantes y marcas como Great Wall Motor, Changan, NIO, XPeng, Zeekr y Leapmotor, que representan distintas estrategias: desde SUV y todoterrenos hasta berlinas eléctricas, modelos premium y vehículos de precio más contenido. Leapmotor, además, cuenta con una alianza especialmente relevante en Europa gracias a su relación con Stellantis, mientras XPeng continúa desarrollando tecnologías de conducción y software junto a socios internacionales.
La expansión también está modificando la propia relación entre los fabricantes tradicionales y la industria china. Volkswagen trabaja con XPeng, Audi con SAIC y Stellantis con Leapmotor, mientras otros grupos internacionales recurren a empresas chinas para acelerar áreas como baterías, electrónica, inteligencia artificial y sistemas de asistencia a la conducción. El fenómeno no significa que todas estas marcas vayan a triunfar por igual, pero sí confirma que China se ha convertido en uno de los grandes centros tecnológicos y productivos de la nueva industria mundial del automóvil.
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