Canadá rebajó este año los aranceles para los vehículos eléctricos procedentes de China al 6,1%, una medida que prometía impulsar la llegada de modelos más económicos. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Los primeros automóviles que han desembarcado en el país son SUV de lujo como el Lotus Eletre, cuyo elevado precio está muy lejos de las expectativas de quienes esperaban una auténtica revolución en el mercado de los coches eléctricos asequibles.
El nuevo acuerdo comercial entre Canadá y China permite importar hasta 49.000 vehículos eléctricos con un arancel reducido durante el próximo año. Una de las grandes beneficiadas ha sido Lotus, marca perteneciente al grupo Geely, que ya cuenta con presencia comercial en Canadá. Gracias a ello, el fabricante ha comenzado a importar el Lotus Eletre, un SUV eléctrico fabricado en Wuhan cuyo precio parte de 119.000 dólares canadienses y alcanza los 159.000 dólares canadienses en sus versiones más equipadas, situándose claramente dentro del segmento premium. El director ejecutivo de Lotus Cars Americas, Max Trantini, aseguró que el interés por el modelo ha sido elevado, aunque no reveló cifras concretas de ventas.
La reducción de los aranceles despertó grandes expectativas entre los consumidores, especialmente por la posible llegada de fabricantes como BYD, Chery y otras marcas chinas conocidas por ofrecer vehículos eléctricos con una excelente relación entre precio y prestaciones. Sin embargo, desde la entrada en vigor del acuerdo solo han llegado 2.910 vehículos eléctricos fabricados en China, una cifra muy inferior al límite permitido de 49.000 unidades, y ninguno fue registrado durante junio ni en las primeras semanas del mes siguiente. Esto demuestra que el mercado todavía se encuentra en una fase inicial y que las marcas generalistas aún no han iniciado una expansión significativa.
El caso del Lotus Eletre también refleja el fuerte impacto que tienen las políticas comerciales sobre el precio final de los vehículos. Mientras Canadá redujo los aranceles, Estados Unidos endureció las tasas aplicadas a los coches eléctricos chinos, obligando a Lotus a duplicar prácticamente el precio del Eletre en ese mercado, pasando de unos 107.000 dólares estadounidenses previstos inicialmente a más de 229.000 dólares tras la aplicación de los nuevos gravámenes.
Aunque el acuerdo comercial abre una importante oportunidad para aumentar la competencia y ampliar la oferta de vehículos eléctricos en Canadá, los compradores que esperaban coches eléctricos chinos asequibles deberán seguir esperando. Si fabricantes como BYD o Chery finalmente aceleran su desembarco, el mercado canadiense podría experimentar una transformación profunda en los próximos años. De momento, la reducción de aranceles está beneficiando principalmente a las marcas de lujo, dejando en segundo plano la prometida democratización del coche eléctrico.