Por ahora tal vez MTM considere suficientes los 450 caballos entregados por el V8 del RS5, pues en lugar de acudir a la típica intervención en el motor decidieron implementar un sistema de escape menos restrictivo.
El limitador fue eliminado permitiendo así al RS5 alcanzar su velocidad máxima, declarada en 187 mph. Al parecer el resto de las prestaciones se mantienen iguales (aunque es de esperarse que algo mejoren gracias al nuevo escape).
En cuanto a apariencia se ofrece un nuevo juego de rines de mayor tamaño, disponibles sin pintar o acabados en negro brillante. Las especificaciones de las llantas debieron cambiar para soportar la mayor velocidad a la que puede llegar.
A futuro MTM espera desarrollar un nuevo sistema de suspensión para este modelo.