Tal cual lo pudimos conocer en París, el RCZ se presenta como uno de los autos de corte personal mejor logrados estéticamente. Es un ejercicio de diseño que se ha convertido en realidad y que apuesta por formas que poco tienen que ver con sus rivales y con cualquier otro rival de su segmento.
De entrada, estará a la venta una sola versión, equipada con un potente motor turbo e inyección directa que, aunque tiene “sólo” 1.6 litros de desplazamiento, entrega 200 hp con lo que promete buenas cifras de aceleración y recuperación; esperemos unos 7 segundos y medio para hacer el 0 a 100 km/h a la altura del DF.
Está acoplado a una transmisión manual de seis velocidades que parece bien escalonada y que permite extraer lo mejor del motor. Y aunque tiene tracción delantera y la suspensión trasera no es multibrazo sino de ruedas tiradas por eje torsional, la sensación durante nuestro breve contacto en Pegaso es que el auto resulta obediente y muy a gusto de rodar al límite. Destacan los enormes discos de 340 mm al frente que soportan bien la exigencia.
El RCZ (primer Peugeot que no tiene números en su nombre) tiene un equipamiento muy completo, en donde destacan las vestiduras de piel –incluyendo puertas y tablero-, rines de 18” con excelentes Continental ContiSportContact 3, sensores de luz y lluvia, spoiler retráctil, faros de xenón con alumbrado en curva, climatizador automático, sensores de estacionamiento en ambas defensas, control de estabilidad y múltiples bolsas de aire, entre otros.
Disponible en cuatro colores (blanco perlado, negro, gris y azul), el RCZ llegará en cuestión de días a la gama de concesionarios Peugeot, con un precio de 499,900 pesos y una garantía de 2 años sin límite de kilometraje. Te pedimos que te mantengas pendiente ya que en la siguiente edición de AUTOMÓVIL Panamericano podrás conocer todos los detalles del nuevo coupé de la marca del león.