Si el sueño de cualquier niño podría ser tener su animal preferido en chocolate, la misma idea podría trasladarse a la vida adulta y tomar como fetiche de deseo al carro de nuestra fantasía.
Uno de los dealers de Porsche en Holanda cubrió un Porsche 911 Carrera S de chocolate (vale la pena destacar que se trata de un carro nuevo de agencia). En el concesionario Porsche Centrum Gelderland utilizaron alrededor de 385 libras del más fino chocolate para tapar la superficie del vehículo, más un discreto par de kilos más de chocolate blanco destinado a destacar los faros y algún que otro detalle.
La idea surgió con motivo de las fiestas, el carro estará expuesto en el concesionario hasta Navidad.