Esta estrategia se haría pública a principios del año 2011, y significaría un efecto complementario en ambos fabricantes, quienes por estos días apuestan seriamente a cambios en la industria con carros como el Leaf o el Volt, dos vastos desarrollos que pese a sus diferencias giran alrededor de la misma alternativa.
La situación económica de Renault-Nissan estaría lo suficientemente saludable para hacerse con un 10% de las acciones de General Motors, y para algunos sonaría lógico partiendo de las interpretaciones que se podrían hacer de los anuncios de Carlos Ghosn en Suiza; sin embargo, en este momento esta supuesta unión parcial no es más que una suposición.
Es de esperarse que próximamente ambas partes confirmen o desmientan este rumor teniendo en cuenta la fuerza que ha tomado.