
Tesla ha conseguido su mejor mes de julio en Australia, con 4.778 vehículos entregados durante el séptimo mes del año. El resultado supone un fuerte crecimiento respecto a las 917 unidades registradas en julio de 2025 y confirma el impulso que está adquiriendo la marca en el mercado australiano.
El gran protagonista fue el Model Y, cuya gama alcanzó 4.644 unidades vendidas. La nueva versión Model Y L de seis plazas representó más de la mitad de las entregas de Tesla durante julio, demostrando que existe una demanda importante por vehículos eléctricos con mayor capacidad y versatilidad.
La llegada de una configuración de seis asientos amplía las posibilidades del Model Y más allá del comprador que busca un SUV eléctrico convencional. El espacio adicional puede resultar especialmente interesante para familias numerosas, conductores que realizan muchos kilómetros o usuarios que necesitan una mayor flexibilidad interior.
El buen momento del Model Y no comenzó en julio. Durante junio, el SUV eléctrico se convirtió en el coche más vendido de Australia en términos generales, mientras los vehículos eléctricos alcanzaron prácticamente una cuarta parte de las matriculaciones de coches nuevos. Tesla llega así a la segunda mitad del año con una tendencia especialmente positiva.
El comportamiento de otros modelos eléctricos fue bastante diferente. El Tesla Model 3 registró 134 entregas en julio, un 63 % menos que un año antes, mientras Polestar alcanzó 143 unidades, con una caída del 37 %. Estos datos muestran hasta qué punto el crecimiento de Tesla está concentrado actualmente en la familia Model Y.

El avance de Tesla coincide con una transformación mucho más amplia del mercado australiano. Los vehículos eléctricos, híbridos enchufables e híbridos representaron conjuntamente el 49,16 % de las ventas de coches nuevos durante el segundo trimestre de 2026, dejando a los modelos exclusivamente de combustión con el 50,84 % restante.
Estos datos sitúan a los vehículos con algún tipo de electrificación prácticamente al mismo nivel que los modelos tradicionales. La cuota de los vehículos de combustión fue la más baja registrada hasta ahora en Australia, una señal de que las preferencias de los compradores están cambiando con rapidez y de que la oferta eléctrica empieza a cubrir cada vez más necesidades.
El crecimiento de los vehículos electrificados también está relacionado con factores económicos y tecnológicos. Los menores costes de funcionamiento, una oferta cada vez más amplia y la posibilidad de reducir el gasto asociado al combustible están haciendo que más conductores consideren alternativas electrificadas. En este contexto, modelos como el Model Y de seis plazas pueden ayudar a demostrar que un coche eléctrico también puede cubrir las necesidades de una familia.
La evolución del mercado australiano refleja un cambio que va mucho más allá de Tesla. Casi la mitad de las nuevas matriculaciones ya corresponde a vehículos electrificados, y la incorporación de modelos con diferentes tamaños, carrocerías y configuraciones puede acelerar todavía más esta transición. El Model Y de seis plazas representa precisamente esa ampliación de posibilidades para quienes buscan un vehículo eléctrico más práctico.
El modelo 2027 inaugura una nueva generación con una versión híbrida como principal novedad.