Toyota ha dado un paso decisivo con el RAV4 2026, una sexta generación que convierte al SUV compacto en un modelo exclusivamente electrificado en Estados Unidos. La gama está formada por versiones Hybrid y Plug-in Hybrid (PHEV), eliminando las alternativas de combustión pura. El RAV4 Hybrid alcanza hasta 236 CV combinados con tracción total, mientras que las versiones PHEV incorporan una nueva generación del sistema híbrido enchufable y llegan hasta 324 CV combinados, según las especificaciones actuales de Toyota.
La estrategia de Toyota no consiste únicamente en aumentar la potencia, sino en ofrecer diferentes configuraciones para cubrir usos muy distintos. El RAV4 Hybrid puede elegirse con tracción delantera o total, mientras que el PHEV incorpora AWD de serie. En las versiones híbridas, el sistema combina un motor de gasolina de 2,5 litros y cuatro cilindros con propulsión eléctrica, alcanzando hasta 47 mpg en ciudad y 40 mpg en carretera según la configuración publicada por Toyota para el mercado estadounidense. Además, determinados acabados AWD pueden remolcar hasta 3.500 libras, unos 1.588 kg.
Pero el verdadero salto tecnológico está en el RAV4 Plug-in Hybrid, que estrena la sexta generación del sistema PHEV de Toyota. La marca anuncia 324 CV combinados, aceleración de 0 a 60 mph en 5,4 segundos y hasta 54 millas de autonomía eléctrica estimada por la EPA, equivalentes a unos 87 kilómetros, en el acabado SE. La batería de mayor capacidad permite utilizar el coche durante buena parte de los desplazamientos diarios como si fuese un eléctrico, mientras el motor de combustión mantiene la autonomía para viajes largos.
La renovación también afecta profundamente al apartado tecnológico. El RAV4 2026 incorpora Toyota Safety Sense 4.0, instrumentación digital de 12,3 pulgadas y un sistema multimedia Toyota Audio Multimedia que puede alcanzar 12,9 pulgadas, además de compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Toyota también introduce una nueva arquitectura de software basada en Arene, utilizada para gestionar funciones del vehículo y permitir una evolución tecnológica más rápida. La gama añade, además, las versiones Woodland y GR Sport, esta última desarrollada con la participación de Toyota Gazoo Racing.
Con este movimiento, el RAV4 se convierte en uno de los ejemplos más claros de cómo Toyota está llevando su filosofía híbrida a una nueva generación de SUV. El RAV4 2026 parte de 31.900 dólares en Estados Unidos, mientras que el RAV4 Plug-in Hybrid comienza en 41.500 dólares, antes de impuestos, tasas y opciones. Más allá de las cifras, el cambio fundamental es que Toyota ya no ofrece al comprador estadounidense un RAV4 convencional de gasolina: la marca ha convertido a uno de sus modelos más importantes en una familia completamente electrificada, combinando eficiencia, prestaciones y tecnología sin obligar a todos sus clientes a dar el salto a un eléctrico de batería.