Mazda RX-9: el regreso del motor rotativo que desafía a la industria

El esperado Mazda RX-9 promete devolver a la vida el espíritu del mítico motor rotativo Wankel, un ...
31/08/2025

Rancez Damian

El esperado Mazda RX-9 promete devolver a la vida el espíritu del mítico motor rotativo Wankel, un símbolo de identidad para la marca japonesa. Tras la desaparición del RX-8, muchos pensaron que el capítulo rotativo estaba cerrado, pero más de una década de desarrollo secreto en Hiroshima ha demostrado lo contrario. Mazda no ve el motor rotativo como una opción más, sino como parte de su ADN y de su filosofía de ingeniería.

El motor Wankel fue celebrado en los años 60 y 70 como “el motor del futuro”, gracias a su suavidad, tamaño compacto y escasas piezas móviles. Sin embargo, problemas de consumo, emisiones y fiabilidad llevaron a casi todos los fabricantes a abandonarlo. Solo Mazda se aferró a esta tecnología, incluso cuando tuvo que sacrificarla por las normativas de emisiones y la crisis del petróleo. Ahora, con el RX-9, busca demostrar que esos defectos han quedado atrás.

Un deportivo con ADN híbrido

Las patentes de Mazda revelan que el RX-9 incorporará un motor rotativo de tres rotores acoplado a tres motores eléctricos, alcanzando entre 350 y 400 caballos de potencia combinada. A diferencia del MX-30 e-Skyactiv R-EV, aquí el motor rotativo tendrá conexión directa con las ruedas, asegurando un carácter puramente deportivo. Los motores eléctricos, situados estratégicamente, aportarán eficiencia y tracción total, manteniendo viva la filosofía de innovación.

Mazda RX-9: el regreso del motor rotativo que desafía a la industria.

Tecnología moderna con espíritu clásico

Aunque los entusiastas sueñan con una caja manual, el futuro RX-9 probablemente llegue con una transmisión automática de ocho velocidades. Lo que sí está asegurado es su ligereza, gracias al compacto bloque rotativo, lo que garantizará una relación peso-potencia de primer nivel. Mazda busca con este deportivo no solo rendir homenaje a su legado, sino enfrentarse a rivales modernos en igualdad de condiciones.

El desafío del futuro

Mazda tiene la difícil tarea de convencer al mundo de que el motor rotativo puede ser viable en la era de la electrificación. Si logra equilibrar potencia, eficiencia y fiabilidad, el RX-9 podría convertirse en un icono contemporáneo, combinando lo mejor del pasado con la tecnología del presente. Para los amantes del automovilismo, será la prueba definitiva de que la pasión todavía puede desafiar a la lógica de la industria.