Dadas las restricciones en emisiones que regirán en los próximos años en la Unión Europea y en algunos estados de USA, a los fabricantes les toca replantear sus objetivos a corto plazo. Así lo ha hecho Porsche y se ha propuesto tener una versión híbrida de cada carro que tenga en su portafolio. Únicamente Lexus se había propuesto semejante objetivo.
Por el momento, Porsche sólo tiene un híbrido: la Cayenne Hybrid. El próximo año llegará su segundo modelo: el Panamera Hybrid. Ambos modelos cuentan con un V6 de 3,0 litros con turbo e inyección directa trabajando conjuntamente con un generador eléctrico.
También han confirmado que para el 2014 el 918 Spyder llegará bajo esta forma de propulsión. Y para lograr el objetivo de tener un híbrido en cada modelo que venda, las nuevas generaciones de los 911 y Boxster/Cayman (y de los inéditos), también se preparan para albergar baterías.
Porsche debe luchar a favor de la eficiencia. Según la normativa europea, cada modelo nuevo debe ser 10% más eficiente que el anterior, y las emisiones medias de la marca debe ser como máximo de 255 gramos/km. En 2015, el límite será de 216 gramos.
Pero hay más. Si con tener un híbrido en cada gama de modelos Porsche no puede cumplir con la normativa de emisiones, tomarán una medida más drástica (y difícil de asimilar): adoptar motores de 4 cilindros, algo que no se ve desde que el 924 fracasó.
Estos motores irían en los nuevos carros de la marca, como el pequeño crossover Cajún, o un nuevo deportivo de entrada. El Jefe de Desarrollo de Porsche nos tranquiliza diciéndonos que la esencia del 911 no cambiará (es decir, seguirá siendo bóxer de 6 cilindros pese a tener opción híbrida).
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