BMW ya ha tomado una decisión que marcará un antes y un después en la historia de su división deportiva. El esperado BMW M3 eléctrico no se llamará iM3, como apuntaban numerosos rumores, sino que conservará la denominación M3, un movimiento con el que la firma bávara deja claro que la esencia de este icónico deportivo va mucho más allá del tipo de propulsión. La confirmación llegó de la mano de Frank van Meel, máximo responsable de BMW M, durante el Festival de la Velocidad de Goodwood, donde la marca reafirmó su compromiso de mantener vivo uno de los nombres más prestigiosos de la industria del automóvil.
La decisión supone un cambio de filosofía respecto a la estrategia habitual de BMW para sus modelos eléctricos, que tradicionalmente incorporan la letra “i” para diferenciarse de las versiones con motor de combustión. Sin embargo, el fabricante considera que el apellido M3 representa un legado basado en el rendimiento, la precisión y el placer de conducción, independientemente de la tecnología utilizada. Bajo esa premisa, el futuro M3 eléctrico estrenará una sofisticada arquitectura de cuatro motores eléctricos capaz de soportar, en teoría, hasta 1.341 CV, aunque las primeras versiones de producción rondarán los 700 CV, una cifra que lo convertirá en el M3 más potente de todos los tiempos.
Desde la división BMW M insisten en que las prestaciones no serán el único argumento del nuevo modelo. Christian Karg, responsable de dinámica de vehículos del Grupo BMW, explicó que la verdadera prioridad continúa siendo la precisión al volante, una característica que ha definido históricamente a todos los modelos M. El nuevo sedán eléctrico aprovechará la plataforma Neue Klasse, diseñada específicamente para vehículos eléctricos de altas prestaciones, permitiendo una distribución del par entre las cuatro ruedas mucho más avanzada y un comportamiento dinámico que pretende mantener intacto el ADN deportivo de la marca.
En el apartado estético, el futuro M3 eléctrico ya ha adelantado gran parte de su imagen mediante el espectacular BMW M Concept Neue Klasse, presentado recientemente en Le Mans y exhibido también en Goodwood. El prototipo muestra una carrocería más baja, pasos de rueda ensanchados, un capó con toma de aire, nuevas luces diurnas LED amarillas, un gran difusor trasero y un llamativo alerón dividido. Aunque algunos detalles serán suavizados en el modelo definitivo, BMW confirma que este lenguaje de diseño también servirá de inspiración para la próxima generación del M3 con motor de combustión.
La mejor noticia para los puristas es que BMW no abandonará el motor de combustión. La compañía ya desarrolla una nueva generación del M3 equipada con un seis cilindros en línea asistido por tecnología híbrida ligera, que convivirá comercialmente con el nuevo M3 eléctrico. Aunque ambos utilizarán plataformas completamente diferentes —CLAR para el modelo térmico y Neue Klasse para el eléctrico— compartirán prácticamente el mismo diseño exterior, reforzando la idea de que ambas variantes forman parte de una única familia. Con esta estrategia, BMW demuestra que el futuro de la deportividad puede combinar electrificación, tradición y altas prestaciones sin renunciar al legado que ha convertido al M3 en una auténtica referencia mundial.
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