
El Chevrolet TrailBlazer original comenzó como una versión del Blazer, pero en 2002 Chevrolet decidió convertirlo en un modelo independiente. Aquel SUV de tamaño medio tenía una personalidad muy diferente a la de los crossover actuales, con una construcción robusta, motores de gran cilindrada y una clara orientación hacia quienes buscaban algo más que un vehículo familiar. Durante sus primeros años, se convirtió en uno de los SUV más reconocibles de la marca.
La gama mecánica era uno de sus grandes atractivos. El TrailBlazer ofrecía inicialmente un V6 de 190 CV y 250 lb-pie de par, aunque el protagonista era el seis cilindros en línea, capaz de producir 270 CV y 275 lb-pie. Además, Chevrolet mantenía la posibilidad de equipar tracción a las cuatro ruedas en buena parte de la gama, convirtiéndolo en una alternativa interesante para quienes necesitaban capacidad fuera del asfalto sin renunciar al espacio de un SUV familiar.
Pero Chevrolet llevó la fórmula mucho más lejos en 2006 con el lanzamiento del TrailBlazer SS. Esta versión utilizaba un enorme V8 de 6,0 litros capaz de desarrollar aproximadamente 395 CV, acompañado por una suspensión deportiva, llantas de 20 pulgadas y una estética mucho más agresiva. Para un SUV familiar de aquella época, semejante potencia era prácticamente una declaración de intenciones y convirtió al TrailBlazer SS en uno de los modelos más curiosos de la gama Chevrolet.
Sin embargo, la historia del TrailBlazer original estaba llegando a su final. Chevrolet decidió abandonar el modelo después del año 2009, en un momento en el que la compañía buscaba cambiar su estrategia dentro del segmento de los SUV medianos. Los compradores empezaban a demandar más espacio, comodidad y eficiencia, mientras que los grandes motores y el enfoque deportivo del TrailBlazer tenían cada vez menos protagonismo. La solución de Chevrolet fue apostar por un modelo completamente diferente.
Ese sustituto fue el Chevrolet Traverse, que llegó en 2009 para ocupar el lugar que había dejado el TrailBlazer. El nuevo SUV apostaba mucho más por el espacio interior, el confort y el uso familiar, alejándose de la personalidad robusta y deportiva del modelo anterior. También ofrecía un funcionamiento más eficiente: mientras el TrailBlazer con V6 rondaba las 17 mpg en ciudad y 22 mpg en carretera, el Traverse moderno puede alcanzar aproximadamente 20 mpg en ciudad y 27 mpg en carretera.

Lo curioso es que Chevrolet no dejó morir definitivamente el nombre. En 2021, la marca recuperó el TrailBlazer para convertirlo en un SUV subcompacto completamente diferente. El nuevo modelo tenía mucho menos tamaño y potencia que su antecesor, con un motor turboalimentado de tres cilindros que desarrollaba alrededor de 137 CV. El contraste era enorme: el nombre era el mismo, pero poco quedaba del gigantesco SUV que podía esconder un V8 bajo el capó.
Mientras tanto, Chevrolet también recuperó el Blazer en 2019 como un SUV de tamaño medio con un enfoque más deportivo y posteriormente incorporó una versión eléctrica. De esta manera, la marca terminó repartiendo entre varios modelos las características que en otra época estaban concentradas en el TrailBlazer. El Traverse asumió el papel familiar, el Blazer ocupó una posición más dinámica y el nuevo TrailBlazer se convirtió en una opción más pequeña y accesible.
La desaparición del TrailBlazer original demuestra cuánto cambió el mercado de los SUV durante las últimas dos décadas. El modelo fue reemplazado por el Traverse en 2009, no porque Chevrolet quisiera abandonar los SUV, sino porque necesitaba adaptarse a las nuevas demandas de los compradores. El nombre TrailBlazer regresó posteriormente, pero el brutal SS con casi 400 CV quedó como uno de los capítulos más particulares de la historia de Chevrolet.
El brutal sedán deportivo de Cadillac tendría continuidad con un nuevo V8, más tecnología y una evolución del chasis, aunque todavía quedan incógnitas importantes. Cadillac ha confirmado que su sedán de lujo CT5 tendrá una nueva generación, y todo apunta a que su versión más extrema también continuará en la gama. El esperado CT5-V Blackwing […]
Un recorrido de más de 800 kilómetros por autopistas, carreteras secundarias y la espectacular Transfăgărășan demuestra hasta dónde puede llegar el nuevo BMW iX3 sin obsesionarse con la carga. El BMW iX3 xDrive50 afrontó una prueba especialmente exigente por las carreteras de Rumanía: salir de Bucarest, atravesar buena parte del país, llegar hasta Șona y […]