El Chrysler 300 siempre fue un modelo con carácter. A principios de los 2000 se ganó el apodo de “Bentley de los pobres”, gracias a su imponente diseño y al potente motor HEMI V8 de 5,7 litros que lo hizo célebre. Tras su descontinuación en 2023, pocos esperaban su retorno, pero Chrysler ha decidido apostar fuerte con un 300 totalmente eléctrico, inspirado en el prototipo Halcyon y diseñado para recuperar la presencia de la marca en el mercado de las berlinas de lujo.
El nuevo Chrysler 300 se desarrollará sobre la versátil plataforma STLA Large de Stellantis, capaz de albergar motores de combustión, híbridos y eléctricos. Aunque inicialmente estaba previsto un sedán 100% eléctrico, la marca considera también versiones híbridas para responder a la demanda global. Entre las posibles motorizaciones se barajan el Pentastar V6 eTorque de 3.6 litros con sistema híbrido suave y el Hurricane turbo 3.0 L de seis cilindros en línea, ambos con tracción total.
El apartado eléctrico no se queda atrás: se espera que el Chrysler 300 cuente con arquitecturas de 400 V y 800 V, lo que permitirá cargas ultrarrápidas y una autonomía cercana a los 640 km. Esta cifra lo pondría en la misma liga que rivales como el Mercedes EQE o el BMW i5, situando al nuevo 300 como un auténtico aspirante en el segmento premium eléctrico.

Siguiendo la estrategia de Stellantis, el nuevo 300 será un Vehículo Definido por Software (SDV). Integrará los sistemas STLA Brain, STLA Smart Cockpit y STLA AutoDrive, que ofrecerán desde infoentretenimiento avanzado hasta conducción autónoma supervisada. Chrysler quiere que este modelo no solo brille por prestaciones, sino también por una experiencia digital premium digna de un coche de lujo del futuro.
El debut del Chrysler 300 eléctrico está previsto para 2027, aunque algunas fuentes apuntan a que podría transformarse en un crossover coupé en lugar de un sedán clásico. Sea cual sea su formato final, lo que queda claro es que el renacimiento del nombre 300 marcará el compromiso de Chrysler con la electrificación y la lucha directa en el competitivo segmento de los vehículos premium eléctricos.