Mitsubishi acaba de recuperar el Pajero como nuevo buque insignia y su regreso podría tener consecuencias directas para otro modelo de la marca. El Triton y el nuevo Pajero comparten una arquitectura de chasis de largueros, por lo que la futura renovación de la pick-up podría aprovechar algunas de las soluciones estrenadas por el todoterreno.
La actual sexta generación del Triton llegó al mercado en 2023, por lo que una actualización después de 2028 encajaría con los ciclos habituales del segmento. La renovación sería especialmente importante para mantenerlo competitivo frente al Ford Ranger, el nuevo Toyota Hilux y la creciente oferta de pick-ups medianas procedentes de fabricantes chinos.
En el exterior, Mitsubishi probablemente mantendría el habitáculo y buena parte de los paneles laterales actuales. Los principales cambios se concentrarían en el frontal, donde podría aparecer el nuevo lenguaje de diseño del Pajero, con grupos ópticos LED en forma de T, una interpretación sin cromados del Dynamic Shield y un protector inferior más robusto.
Una hipotética versión inspirada en el Pajero también podría incorporar nuevas llantas, colores exteriores y pequeños cambios en los pasos de rueda de las versiones más equipadas. En la parte trasera, Mitsubishi podría limitar las modificaciones a unos pilotos LED con gráficos renovados y nuevos detalles en el portón para contener los costes de desarrollo.

El interior también tiene margen para evolucionar, aunque el Triton no recibiría directamente el habitáculo más sofisticado del Pajero. El SUV ocupa una posición superior dentro de la gama, con un enfoque más premium, mejor aislamiento acústico y una puesta a punto específica de la suspensión. Aun así, la pick-up podría ganar una pantalla multimedia de mayor tamaño que la actual de 9 pulgadas y un cuadro digital de 12,3 pulgadas.
También se esperan mejoras en los materiales y en el equipamiento de confort y seguridad. Las distintas versiones especiales del Triton, como las propuestas Terra, BF MS y Savana Sertoes en Sudamérica, demuestran que Mitsubishi puede utilizar la pick-up para cubrir perfiles muy diferentes. En Australia, el Triton Raider también ha recibido mejoras de chasis desarrolladas por Premcar.
La marca incluso ha insinuado la posibilidad de un Triton Ralliart de mayores prestaciones, pensado para enfrentarse al Ford Ranger Raptor. Esta variante iría mucho más allá del Raider, con modificaciones en rendimiento, chasis y diseño. La próxima actualización podría convertirse así en una oportunidad para ampliar considerablemente la personalidad de la gama.
Bajo la carrocería, el Triton mantendría su arquitectura de largueros y el sistema Super-Select 4WD II, aunque podría recibir mejoras en la suspensión y, según informaciones anteriores, frenos traseros de disco en sustitución de los actuales tambores. El motor turbodiésel de 2,4 litros también podría evolucionar: el Pajero ya utiliza una versión actualizada con turbo de geometría variable y 204 CV, una mecánica que podría terminar llegando a la pick-up.
La gran novedad mecánica, sin embargo, estaría en la electrificación. Mitsubishi trabaja en versiones híbridas autorrecargables e híbridas enchufables tanto para el Triton como para el Pajero, mientras que el proyecto de un Triton completamente eléctrico habría sido retrasado o descartado. Los primeros prototipos camuflados del Triton actualizado podrían aparecer durante el próximo año si Mitsubishi mantiene sus ciclos habituales de desarrollo.