Comprar una pickup nueva supone un desembolso importante, pero su capacidad de trabajo, resistencia y demanda en el mercado de segunda mano hacen que muchas conserven mejor su precio que un turismo convencional. Sin embargo, la depreciación cambia radicalmente según la marca y el modelo. Los datos de Kelley Blue Book (KBB) y CarEdge muestran que mientras algunas camionetas apenas pierden una cuarta parte de su valor en cinco años, otras pueden superar el 50% de depreciación.
Entre las grandes triunfadoras aparece la Toyota Tacoma, considerada por KBB como el vehículo con mejor valor de reventa en 2026. Su depreciación estimada a cinco años es del 37%, mientras CarEdge calcula apenas un 22%, la cifra más baja de esta selección. Su reputación de fiabilidad, una demanda constante y 21 años consecutivos como la pickup mediana más vendida de Estados Unidos explican buena parte de su fortaleza. También destaca la Toyota Tundra, que fue reconocida por KBB como mejor valor de reventa entre las pickups grandes en 2024, 2025 y 2026. CarEdge calcula una pérdida del 26% en cinco años, aunque KBB eleva la cifra hasta el 38%.
La Ford Ranger también se encuentra entre las alternativas que mejor mantienen su precio, con una depreciación estimada por CarEdge del 28%, mientras la Ford Maverick ronda el 39%. Esta última se beneficia especialmente de su precio inicial de 29.990 dólares, su sistema híbrido y una demanda muy elevada. El listado se completa entre las mejores con la GMC Canyon, que registra una depreciación estimada del 37% según CarEdge y mantiene una sólida valoración de fiabilidad. En todos estos casos, la combinación de precio, demanda, reputación y costes de utilización resulta fundamental para que el mercado de ocasión siga valorando sus unidades.
En el extremo contrario aparece la Ram 1500, que puede perder alrededor del 50% de su valor en cinco años según CarEdge y hasta un 52,5% según KBB. La Ford F-150 tampoco escapa a una depreciación considerable: pese a ser el vehículo más vendido de Estados Unidos durante décadas y contar con una excelente puntuación de fiabilidad, CarEdge calcula una pérdida del 50% y KBB del 47,5%. Su enorme volumen de ventas y la elevada proporción de unidades destinadas a flotas contribuyen a aumentar la oferta de ejemplares usados, presionando los precios.
La GMC Sierra 1500 presenta un problema diferente: los importantes descuentos que ofrece GMC sobre unidades nuevas pueden repercutir directamente en el valor de los vehículos usados. CarEdge estima una depreciación del 43% en cinco años, mientras KBB alcanza el 50,3%. La Chevrolet Colorado tampoco sale bien parada frente a la Tacoma: sus estimaciones se sitúan entre el 43,8% y el 48%. Finalmente, la Chevrolet Silverado 1500 pierde aproximadamente entre el 43% y el 48,2%, una consecuencia en parte de su enorme volumen de ventas y de la abundancia de unidades procedentes de flotas.
En definitiva, elegir una pickup pensando únicamente en el precio de compra puede ser un error. La Tacoma, Tundra, Ranger, Maverick y Canyon demuestran que una camioneta con buena reputación, demanda sostenida y fiabilidad puede proteger una parte importante de la inversión inicial. En cambio, modelos como Ram 1500, F-150, Sierra 1500, Colorado y Silverado 1500 pueden convertirse en opciones mucho más costosas a largo plazo si se tiene en cuenta cuánto dinero se pierde al venderlas. Para quien piense cambiar de vehículo dentro de cinco años, estudiar la depreciación antes de firmar puede ser tan importante como analizar el motor, el consumo o el equipamiento.