Este Fiat 500C Abarth de 2017 destaca por su bajo kilometraje y su configuración especialmente equipada, dos argumentos que lo convierten en una unidad interesante dentro del mercado de segunda mano. Pintado en Celeste Blu, incorpora el Scorpion Appearance Package y conserva buena parte del carácter que convirtió al pequeño italiano en uno de los urbanos deportivos más reconocibles de su época.
Bajo el capó aparece un motor 1.4 turbo de cuatro cilindros, asociado en este caso a una caja de cambios automática de seis velocidades. El coche también equipa cuero premium Nero y Rosso, sistema de sonido Beats Audio, navegador y unas llantas forjadas de 17 pulgadas acabadas en bronce.
La puja se sitúa actualmente en 5.200 dólares y quedan cinco días para que termine la subasta, que además se realiza sin reserva. Las unidades cuidadas de 2017 suelen moverse aproximadamente desde los 12.000 dólares hasta la franja alta de los 10.000, dependiendo del kilometraje, estado y equipamiento, por lo que todavía existe un margen importante para que el precio final aumente.
El kilometraje reducido, el equipamiento y la carrocería descapotable juegan a favor de esta unidad, aunque la transmisión automática limita ligeramente su atractivo entre los aficionados. El Abarth 500 suele buscarse especialmente con cambio manual, por lo que esta configuración puede resultar más interesante para quien priorice comodidad y diversión frente a una conducción más purista.
El coche presenta algunos aspectos que deberían comprobarse antes de levantar la puja, empezando por sus neumáticos. Las cuatro ruedas montan neumáticos económicos de marcas y modelos diferentes, con Ironman delante y Lexani detrás, por lo que sería recomendable sustituirlos por un juego homogéneo de mayor calidad.
También existe al menos una llamada a revisión abierta registrada en el historial del vehículo, un punto que el futuro propietario debería solucionar. Además, el techo de lona eléctrico fue sustituido en 2022, mientras que el vendedor exige el pago mediante transferencia bancaria dentro de los tres días laborables posteriores a la compra y no acepta inspecciones posteriores.

El Celeste Blu puede resultar más claro y cercano a un azul pastel cuando se observa en persona, según los comentarios realizados sobre el coche. Es un detalle importante para un comprador que valore especialmente la combinación estética, ya que las fotografías principales pueden hacer que el tono parezca diferente.
El Fiat también demuestra que el estado general debe analizarse más allá de sus escasos kilómetros, especialmente en un modelo pequeño y deportivo que puede haber tenido una vida más exigente. Una inspección previa permitiría comprobar mecánica, transmisión, suspensión, frenos, techo eléctrico y posibles señales de desgaste antes de comprometerse con la compra.
El Fiat 500C Abarth es uno de esos coches que convierten sus dimensiones reducidas en parte de su encanto, gracias a una carrocería ligera y compacta combinada con un motor turbo de 1,4 litros capaz de ofrecer unas sensaciones mucho más intensas de lo que su tamaño permite imaginar.
Su dirección rápida, comportamiento ágil y sonido de escape son algunas de sus principales señas de identidad, con ese carácter ruidoso y juguetón que hizo famoso al Abarth entre los aficionados. No es un coche creado para dominar una carretera por cifras de potencia, sino para conseguir que cualquier desplazamiento corto resulte especial.
La versión 500C añade un techo de lona eléctrico que permite disfrutar del pequeño deportivo italiano a cielo abierto, manteniendo además una de las características que hacen diferente al modelo frente a otros urbanos deportivos. La unidad anunciada incluso cuenta con un techo reemplazado en 2022.
Esta combinación de carrocería compacta, motor turbo, personalidad Abarth y conducción descapotable es difícil de encontrar por poco dinero, especialmente cuando se trata de un ejemplar con solo 28.000 millas. Su principal sacrificio frente a las unidades más buscadas es el cambio automático.
La actual puja de 5.200 dólares todavía está muy lejos del valor que podría alcanzar una unidad limpia, y todo apunta a que el precio tendrá que crecer durante los últimos días de la subasta. Su kilometraje, equipamiento y configuración descapotable podrían ayudarle a acercarse a la zona media de los precios actuales del mercado.
El Fiat 500C Abarth nunca necesitó ser el coche más rápido para convertirse en un automóvil especial, porque su verdadero atractivo está en la personalidad. Es pequeño, llamativo, relativamente asequible y capaz de transformar un trayecto cotidiano en una experiencia mucho más divertida.