Ferrari ha vuelto a romper todos los esquemas con la presentación del Ferrari 12Cilindri Manuale, una edición limitada que marca el esperado regreso del cambio manual a la marca italiana. Sin embargo, no se trata de una caja de cambios convencional. Inspirado en el innovador concepto del Koenigsegg CC850, el superdeportivo emplea un sistema Manuale-By-Wire, que reproduce las sensaciones de una transmisión manual mientras gestiona electrónicamente una caja automática de doble embrague y ocho velocidades. Solo 1.499 unidades llegarán a manos de clientes, un guiño a la cilindrada del primer Ferrari V12 de 1947.
El nuevo sistema desarrollado por Ferrari utiliza una sofisticada arquitectura electrónica en la que la palanca de cambios y el pedal del embrague generan una experiencia completamente analógica. Muelles reales, sensores de precisión y un sistema hidráulico controlado electrónicamente ofrecen resistencia, tacto y retroalimentación similares a los de una transmisión manual tradicional. Incluso permite que el conductor provoque un calado del motor, aunque incorpora bloqueos electrónicos para impedir reducciones peligrosas que puedan comprometer la integridad de la transmisión. Además, el conductor puede alternar entre modo automático y manual, disfrutando tanto de una conducción relajada como de la clásica técnica del punta-tacón.
Bajo el capó no hay cambios respecto al 12Cilindri convencional. El protagonista sigue siendo el espectacular motor V12 atmosférico de 6,5 litros con 819 CV, capaz de girar hasta las 9.500 rpm y superar los 340 km/h de velocidad máxima. La aceleración apenas se resiente, completando el 0 a 100 km/h en 3,0 segundos, solo una décima más lento que la versión equipada con doble embrague convencional. Además, el sistema Manuale apenas incrementa el peso en 5 kilogramos, una cifra prácticamente irrelevante para un vehículo de estas prestaciones.
A nivel estético, Ferrari ha apostado por una evolución discreta pero muy cuidada. El frontal incorpora un acabado inspirado en el mítico 365 GTB4 Daytona, mientras que los alerones traseros incluyen un relieve del histórico escudo de Ferrari fabricado mediante técnicas utilizadas en monedas de alta precisión. Las llantas forjadas exclusivas, los nuevos umbrales grabados con láser y un completo programa Tailor Made permiten una personalización prácticamente ilimitada, con 25 colores históricos disponibles y detalles exclusivos que convierten a cada unidad en una pieza única.
Con esta edición especial, Ferrari demuestra que todavía existe espacio para la emoción más pura en plena era de la electrificación. El 12Cilindri Manuale no busca ser el Ferrari más rápido ni el más tecnológico, sino el más emocional, recuperando el placer de cambiar de marcha con una propuesta inédita que combina ingeniería de vanguardia con sensaciones clásicas. Una fórmula que podría marcar un antes y un después en el futuro de los deportivos de altas prestaciones.