El BMW 7 Series sufre pérdidas extremas: hasta un 83 % en cinco años. Nuevo significa lujo que se devalúa rápido; usado puede ser una ganga.
El Maserati Levante pierde cerca del 72 % de su valor. Exótico y llamativo, pero los costos y la escasez de concesionarios hacen que el primer dueño absorba el golpe.
El Jaguar XJL cae un 66 % en cinco años. Lujo y confort vienen con una depreciación intensa; usado ofrece todo el lujo a menor precio.
El Jaguar F-Pace comparte el mismo problema: depreciación rápida por marca y baja popularidad de algunos SUV de lujo. Mejor buscar usado certificado.
El Audi RS e-tron GT pierde 63 % de su valor en cinco años. La velocidad del desarrollo EV hace que los eléctricos de alto rendimiento se sientan desactualizados rápido.
El Tesla Model 3 2022 aparece entre los EV que más se devalúan. La caída refleja enfriamiento de la demanda y preocupaciones sobre baterías y carga.
El Cadillac ATS fue competitivo frente a europeos, pero el cambio hacia SUVs y la baja de sedanes lo convierte en un auto que se devalúa rápido si se compra nuevo.
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