El Ford Mustang fabricado entre 1964 y 1973 sigue siendo uno de los grandes iconos del automovilismo estadounidense, y también una de las mejores compras para quienes desean iniciarse en el mundo de los clásicos. Las versiones de mediados de los años 60 aún pueden encontrarse por menos de 20.000 dólares, dependiendo de su estado de conservación. Además, la enorme disponibilidad de recambios y especialistas en restauración convierte al Mustang en una apuesta segura para coleccionistas y aficionados.
Presentado en 1966, el Chevrolet Camaro nació para plantar cara al Mustang y todavía hoy sigue siendo uno de los muscle cars más deseados. Existen unidades en buen estado desde unos 10.000 dólares, mientras que variantes como el Z/28 continúan despertando un enorme interés entre los coleccionistas. Su amplio mercado de piezas facilita tanto las restauraciones como las personalizaciones.
El Datsun 240Z revolucionó el segmento de los deportivos asequibles gracias a su excelente equilibrio entre rendimiento y precio. Fabricado entre 1969 y 1973, montaba un motor de seis cilindros en línea de 2.4 litros que ofrecía una conducción ágil y divertida. Hoy es uno de los clásicos japoneses más cotizados, aunque todavía pueden encontrarse ejemplares desde unos 15.000 dólares.
Durante años fue uno de los modelos más infravalorados de la firma alemana, pero el Porsche 924 se ha convertido en una alternativa muy interesante para quienes buscan un clásico europeo económico. Producido entre 1976 y 1988, combina un comportamiento equilibrado con costes de adquisición que, en muchos casos, siguen por debajo de los 10.000 dólares. Además, existe una amplia oferta de piezas para restauración.
El Mercedes-Benz 240D destaca por su legendaria robustez y por la durabilidad de su motor diésel, capaz de recorrer cientos de miles de kilómetros con un mantenimiento adecuado. Fabricado entre 1977 y 1985, continúa siendo uno de los modelos clásicos más recomendables para quienes buscan confort, elegancia y una mecánica prácticamente indestructible sin realizar una gran inversión.
El Mazda RX-7 de primera generación es uno de los deportivos japoneses más originales de finales de los años 70 gracias a su ligero chasis y a su característico motor rotativo Wankel. Fabricado entre 1978 y 1985, todavía puede adquirirse desde unos 5.000 dólares, convirtiéndose en una de las opciones más económicas para disfrutar de un clásico con auténtico ADN deportivo.
El AMC Javelin, producido entre 1968 y 1974, sigue siendo uno de los grandes desconocidos del segmento de los muscle cars americanos, precisamente una circunstancia que mantiene sus precios entre los 10.000 y los 15.000 dólares. Su diseño diferenciador, sus buenas prestaciones y el apoyo de una fiel comunidad de aficionados lo convierten en una alternativa muy atractiva frente a modelos más populares de Ford o Chevrolet.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...