El Giulia moderno, presentado en 2015, mantiene la esencia de berlina deportiva con motor delantero longitudinal y tracción trasera. Su gama incluye motores turbo de cuatro cilindros y diésel, pero el gran protagonista es el Quadrifoglio, con un V6 biturbo de 2.9 litros que supera los 500 CV, situándose entre las referencias del segmento premium deportivo.
El Mulsanne regresó en 2010 tras 18 años de ausencia, recuperando el espíritu más clásico de Bentley. Equipado con la evolución final del motor V8 de 6.75 litros con doble turbo, este modelo representó el lujo británico más tradicional hasta el fin de su producción en 2020.
El Ami moderno rompe con todos los esquemas: es un cuadriciclo eléctrico urbano, compacto y simétrico. Aunque su conexión con el modelo original es limitada, ambos comparten una filosofía práctica y accesible, enfocada en la movilidad cotidiana.
El Fiat 500 de 2007 es uno de los ejemplos más exitosos de reinterpretación retro. Inspirado claramente en el Nuova 500, combina diseño nostálgico con tecnología moderna. Su éxito derivó en múltiples variantes, incluyendo versiones deportivas Abarth y modelos eléctricos.
El Escort ha tenido múltiples generaciones desde su debut en 1968. Su regreso en mercados como China lo redefine como una berlina funcional, alejándose del carácter deportivo que tuvo en Europa, pero manteniendo la relevancia del nombre.
El Countach moderno rinde homenaje al original con un diseño que recupera líneas icónicas. Mantiene el motor V12, ahora combinado con tecnología híbrida, alcanzando más de 800 CV. Es un modelo exclusivo que mezcla tradición y vanguardia.
El Defender volvió en 2020 con un enfoque completamente renovado. Aunque conserva su estética robusta, adopta una estructura monocasco de aluminio y un posicionamiento más premium. Aun así, mantiene capacidades todoterreno sobresalientes y suma versiones de alto rendimiento.
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