El Mercedes-Benz C300 de 2015 llegó con una imagen moderna y un interior acorde con la reputación de la marca, pero determinadas unidades acumularon problemas que afectaron a su fiabilidad. Entre las quejas aparecen inconvenientes relacionados con el motor, el sistema eléctrico y el suministro de combustible.
Uno de los problemas más señalados está relacionado con su motor de cuatro cilindros, con propietarios que reportaron el código de error P052E, asociado a la válvula de ventilación del cárter. También se registraron problemas con la unidad de control de la dirección asistida, que terminaron dando lugar a una llamada a revisión.
El techo solar tampoco quedó al margen de las reclamaciones. Se investigaron casos en los que podía desalinearse e incluso desprenderse, convirtiéndose potencialmente en un riesgo para otros usuarios de la carretera.
El Mercedes-Benz E350 de 2006 pertenece a una generación que posteriormente tuvo versiones más fiables, pero su primer año acumuló importantes problemas. Uno de los más conocidos está relacionado con el fallo del eje de equilibrado, que podía provocar vibraciones, fallos de encendido e incluso dejar el vehículo inmovilizado.
Otro foco de preocupación fue el sistema de combustible. Propietarios comunicaron fugas de combustible y fuertes olores, un problema especialmente delicado por el riesgo asociado a una fuga.
Mercedes-Benz llegó a ofrecer una extensión de garantía de larga duración para determinadas reparaciones relacionadas con el sistema de combustible. Sin embargo, el historial de reclamaciones convierte al E350 de este año en una unidad que merece una revisión especialmente cuidadosa antes de comprarla usada.
El Mercedes-Benz C250 de 2012 acumuló cientos de reclamaciones relacionadas con diferentes sistemas del vehículo. Entre ellas aparecen problemas vinculados al motor, la electrónica, los airbags y la estructura.
Uno de los inconvenientes más conocidos del motor se manifiesta mediante un ruido metálico parecido al de un tractor durante el arranque. Este síntoma puede estar relacionado con el ajustador del árbol de levas y, en determinados casos, con la cadena de distribución o su tensor. Algunas reparaciones llegaron a requerir la sustitución de componentes importantes del motor.
También se registraron reclamaciones relacionadas con los airbags, algunas de las cuales derivaron en llamadas a revisión. A ello se suman reportes de corrosión y grietas en la estructura trasera, otro aspecto que conviene comprobar minuciosamente en cualquier C250 de este año.
El Mercedes-Benz GLC de 2019 destaca por su diseño elegante, pero determinadas unidades acumularon problemas relacionados con la estructura, la electrónica, la dirección y los cinturones de seguridad.
Uno de los inconvenientes señalados fue el posible desprendimiento de un panel delantero, que podía convertirse en un peligro para otros vehículos. Diferentes problemas dieron lugar a llamadas a revisión a lo largo de la vida del modelo.
Además, algunos compradores consideraron limitada la dotación tecnológica de las versiones básicas para tratarse de un SUV premium. Funciones como determinados asistentes de conducción y sistemas de ayuda podían depender de paquetes opcionales, elevando considerablemente el precio final.
El Mercedes-Benz S550 de 2007 introdujo importantes novedades dentro de la Clase S, pero también acumuló reclamaciones relacionadas especialmente con la transmisión.
Algunos propietarios informaron de situaciones en las que el vehículo dejaba de acelerar, no avanzaba o quedaba atrapado en una determinada marcha. En algunos casos, los problemas podían continuar incluso después de realizar reparaciones.
La electrónica y la suspensión también aparecen entre las áreas señaladas por los propietarios. Cuando estos problemas afectan a un vehículo de lujo de alta complejidad, los costes de reparación pueden ser especialmente elevados, convirtiendo el estado de una unidad concreta en un factor fundamental antes de comprarla.
El Mercedes-Benz GLE de 2020 llegó con un rediseño atractivo y una apariencia moderna, pero algunas unidades acumularon numerosas incidencias. Entre los problemas comunicados aparecen fallos relacionados con la instalación eléctrica, la batería de 48 voltios y el sistema de climatización.
Una de las situaciones señaladas estaba relacionada con filtraciones del aire acondicionado que podían permitir la entrada de agua en la zona de los pies. La humedad podía favorecer la corrosión y afectar a determinados componentes eléctricos.
También se registraron problemas relacionados con el control de velocidad y otros sistemas. Algunas de estas incidencias terminaron provocando llamadas a revisión, incluida una realizada en marzo de 2024 para revisar la conexión de masa del sistema de 48 voltios.
El Mercedes-Benz GLE350 de 2016 completa esta lista con diferentes reclamaciones relacionadas con el sistema de combustible, el grupo motopropulsor, la dirección y otros componentes.
Uno de los problemas más importantes está relacionado con la bomba y el sistema de combustible. Algunos propietarios informaron de pérdidas de potencia y paradas repentinas mientras circulaban. Mercedes-Benz realizó una llamada a revisión para solucionar un problema específico relacionado con este sistema.
También existen reportes de fallos del grupo motopropulsor capaces de provocar pérdida de aceleración o incluso cambios inesperados a la posición de estacionamiento. En un SUV de estas características, este tipo de comportamiento puede representar un problema de seguridad, mientras que el coste potencial de las reparaciones añade otro factor importante al valorar una unidad usada.
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