El Chrysler D’Elegance de 1953 fue uno de los diseños más refinados creados por Virgil Exner durante su etapa al frente del departamento de diseño de Chrysler. El prototipo nació de la colaboración con el carrocero italiano Ghia y combinó la elegancia europea con la exuberancia característica del diseño estadounidense de la época.
Cuando el Chevrolet Corvette comenzó a llamar la atención en Estados Unidos, Chrysler buscó su propia respuesta con un deportivo de dos plazas capaz de combinar la estética europea con la ingeniería americana. El resultado fue el DeSoto Adventurer II, un espectacular concept car diseñado y construido por Ghia en Italia por encargo de Virgil Exner.
El Chrysler Norseman representaba la visión de Virgil Exner para crear un coupé fastback de cuatro plazas más bajo, elegante y agresivo. Como en otros prototipos de la época, Chrysler recurrió a Ghia para construir la carrocería en Italia, mientras que la propulsión corría a cargo de un motor Hemi V8 de 5,4 litros.
El Chrysler Diablo Convertible llevó las proporciones de los prototipos estadounidenses de los años cincuenta a un nivel extraordinario. Con una longitud de 21 pies, casi 6,5 metros, era uno de los concept cars más grandes jamás fabricados y estaba diseñado para transportar a cuatro ocupantes en un ambiente de máximo lujo.
El Plymouth XNR fue otra de las respuestas de Chrysler al éxito del Chevrolet Corvette y el Ford Thunderbird. Su nombre hacía referencia, sin vocales, al apellido de su diseñador, Virgil Exner. Construido nuevamente por Ghia en Italia, el prototipo combinaba una estética inspirada parcialmente en el Jaguar D-Type con una configuración de lo más radical.
El Chrysler Turboflite fue, según muchos especialistas, el último gran concept car diseñado por Virgil Exner antes de abandonar Chrysler. También fue uno de sus trabajos más radicales. Cada elemento de su carrocería buscaba sorprender, aunque el detalle más llamativo era su enorme cúpula acristalada, que se elevaba automáticamente junto al parabrisas cuando se abrían las puertas.
El Chrysler Turbine de 1963 fue uno de los experimentos más ambiciosos de la historia del automóvil. La idea de la marca era utilizar un motor de turbina de gas que tuviera muchas menos piezas móviles que un motor de combustión convencional. En teoría, la tecnología ofrecía una mecánica más sencilla y eliminaba la necesidad de sistemas tradicionales como el encendido o la refrigeración.
El Dodge Deora nació a partir de un pick-up Dodge A100 de 1965 profundamente modificado por Mike y Larry Alexander para el Detroit Autorama de 1967. La carrocería fue cortada, rebajada y transformada hasta convertirse en una especie de pick-up futurista con apariencia de vehículo de ciencia ficción.
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