Pocas camionetas representan mejor el espíritu estadounidense que la Chevrolet Silverado, pero gran parte de su producción se realiza fuera de Estados Unidos. Dependiendo de la versión, puede ensamblarse en Silao, México, o en Oshawa, Canadá. Estas plantas desempeñan un papel clave dentro de la estrategia global de General Motors para uno de sus vehículos más importantes.
La actual generación del Chevrolet Equinox destinada al mercado norteamericano se fabrica exclusivamente en San Luis Potosí, México. La planta se ha convertido en uno de los centros de producción más relevantes de General Motors y es responsable de ensamblar uno de los SUV compactos más populares de la marca, especialmente tras su renovación para el modelo 2025.
Las populares Chrysler Pacifica y Voyager se producen íntegramente en Windsor, Ontario, Canadá. Esta histórica fábrica lleva construyendo vehículos del grupo Chrysler desde hace casi un siglo y actualmente es el corazón de la producción global de las únicas minivans que permanecen en la gama de Chrysler, incluyendo la versión híbrida enchufable de la Pacifica.
El Dodge Hornet rompe completamente con la imagen tradicional de la marca. Este SUV compacto se fabrica en Pomigliano d’Arco, Italia, compartiendo plataforma y gran parte de su desarrollo con el Alfa Romeo Tonale. Gracias a esta colaboración dentro del grupo Stellantis, Dodge ofrece uno de los SUV más deportivos de su segmento con un origen totalmente europeo.
La exitosa Ford Maverick se ensambla en Hermosillo, México, una de las plantas más avanzadas de Ford en América del Norte. Desde su lanzamiento, esta pickup compacta ha conquistado a miles de compradores gracias a su eficiencia, versatilidad y precio accesible, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos recientes de la marca del óvalo azul.
La nueva generación del Lincoln Nautilus marcó un cambio histórico para la marca al trasladar su producción a Chongqing, China. El modelo se fabrica mediante una empresa conjunta entre Ford y Changan Automobile. A pesar de su origen asiático, sigue siendo uno de los SUV premium más avanzados tecnológicamente de la marca, con una enorme pantalla panorámica y sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
Las robustas Ram 2500 y 3500 Heavy Duty se ensamblan en Saltillo, México, una instalación fundamental para Stellantis. Estas camionetas de trabajo pesado incorporan motores capaces de generar más de 1.000 lb-pie de par motor y continúan siendo una referencia para remolque y transporte de cargas pesadas, a pesar de no fabricarse dentro de Estados Unidos.
El Buick Envista es uno de los ejemplos más sorprendentes de la globalización de la industria automotriz. Aunque se vende como un modelo de una marca estadounidense, se produce exclusivamente en la planta de Bupyeong, en Corea del Sur, para los mercados de Estados Unidos, Canadá y México. Su diseño moderno, su precio competitivo y su atractivo estilo tipo coupé lo han convertido en una de las grandes revelaciones recientes de Buick.
El GMC Terrain comparte gran parte de su arquitectura con el Chevrolet Equinox y también se fabrica en San Luis Potosí, México. Este SUV compacto representa la puerta de entrada a la gama GMC y destaca por su diseño robusto, un interior renovado y un completo equipamiento de seguridad, a pesar de no ser ensamblado en territorio estadounidense.
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