El Mercedes-Benz EQB se situó entre los vehículos con menor coste anual de alimentación del estudio de iSeeCars, con apenas 533 dólares al año en abril de 2026. El SUV eléctrico compacto, disponible además con capacidad para hasta siete ocupantes según configuración, combina una batería de tamaño contenido con un sistema eléctrico eficiente que permite mantener bajo el gasto por kilómetro.
El ahorro, eso sí, depende en buena medida de cómo se recargue el vehículo. Los propietarios que cuentan con un cargador doméstico o acceso a uno en el trabajo pueden aprovechar mucho mejor sus costes energéticos, mientras que recurrir habitualmente a cargadores rápidos públicos puede elevar considerablemente la factura.
El Mazda MX-30 registró un coste anual de alimentación de 559 dólares en abril de 2026, situándose entre los SUV eléctricos más económicos del estudio de iSeeCars. Su batería relativamente pequeña limita la autonomía, pero también contribuye a mantener controlado el consumo eléctrico durante el uso cotidiano.
Su principal inconveniente aparece cuando se recorren largas distancias. La autonomía más reducida obliga a realizar paradas de recarga con mayor frecuencia que otros SUV eléctricos, aunque esta limitación resulta mucho menos importante para quienes utilizan el coche principalmente en ciudad y alrededores.
El Audi Q4 e-tron consiguió un coste anual de alimentación de 578 dólares en abril de 2026, una cifra especialmente llamativa teniendo en cuenta que se trata de un SUV eléctrico premium. Su sistema de propulsión permite mantener bajo el gasto energético pese a situarse en una categoría de precio superior a muchos modelos convencionales.
El reducido coste de uso puede ayudar a compensar parcialmente su mayor precio de adquisición a medida que pasan los años. Para conseguir el máximo ahorro, sin embargo, resulta fundamental disponer de acceso habitual a una infraestructura de carga económica, especialmente en el domicilio.
No todos los modelos de esta lista necesitan ser eléctricos para ofrecer un gasto contenido. El Lincoln Corsair registró un coste anual de combustible de 1.130 dólares, muy por debajo de los 2.161 dólares de media de los SUV de gasolina contabilizados en el mismo periodo por iSeeCars.
El SUV compacto de lujo recurre a un motor turboalimentado de cuatro cilindros y a un peso más contenido que el de muchos SUV de mayores dimensiones. Esa combinación permite reducir las visitas a la gasolinera y convertirlo en una alternativa interesante para quienes todavía prefieren un sistema de propulsión exclusivamente térmico.
El Kia Sorento Hybrid registra un coste de 2.876 dólares por cada 1.000 millas recorridas al año en el análisis de coste por kilómetro de iSeeCars. Su sistema híbrido combina un motor de combustión con uno eléctrico para reducir el consumo frente a las versiones convencionales y ofrecer una alternativa eficiente dentro del segmento de los SUV de tres filas.
Esta característica resulta especialmente interesante para familias que acumulan muchos kilómetros durante el año entre desplazamientos diarios, actividades escolares y viajes. El sistema híbrido incrementa el precio inicial del vehículo, por lo que el ahorro en combustible adquiere mayor relevancia cuanto más tiempo se mantiene el coche.
El Kia Niro consigue un coste de 2.670 dólares por cada 1.000 millas recorridas anualmente, situándose por debajo del Sorento Hybrid y de numerosos SUV híbridos incluidos en el análisis. Su carrocería compacta, menor peso y motor de dimensiones más contenidas favorecen un consumo reducido.
La contrapartida está en el espacio disponible. El Niro no ofrece la misma capacidad interior o de carga que los SUV familiares más grandes, pero esa menor dimensión juega a su favor cuando el objetivo principal es reducir el gasto diario. Para desplazamientos urbanos y trayectos de trabajo, su eficiencia resulta especialmente interesante.
El Toyota RAV4 Hybrid registra un coste de 2.793 dólares por cada 1.000 millas recorridas al año, una cifra que ayuda a explicar el atractivo de su sistema híbrido. Además de ofrecer una carrocería práctica, el modelo puede combinar la eficiencia del sistema híbrido con tracción integral, una característica poco habitual entre los SUV de bajo consumo.
La amplia presencia del RAV4 en el mercado también facilita encontrar unidades, repuestos y talleres familiarizados con el modelo. Para quienes buscan un SUV híbrido capaz de cubrir tanto los desplazamientos diarios como los viajes familiares, su combinación de espacio y eficiencia resulta especialmente relevante.
El Ford Escape Hybrid alcanza un coste de 2.395 dólares por cada 1.000 millas recorridas anualmente, situándose entre las cifras más bajas registradas en el estudio. Su carrocería compacta y su sistema híbrido contribuyen a mantener reducido el consumo y, por tanto, el dinero destinado a combustible.
El modelo está especialmente orientado a conductores que priorizan la eficiencia frente a características como una elevada capacidad de remolque o un enorme espacio interior. Para quienes buscan contener el gasto de combustible en los desplazamientos cotidianos, su cifra de coste por milla representa un dato especialmente atractivo.
El Toyota Highlander Hybrid demuestra que un SUV de tres filas también puede mantener bajo control su gasto de combustible. El modelo alcanza 35 mpg combinados, una cifra destacable para un vehículo capaz de transportar hasta ocho ocupantes según configuración y que debe mover una carrocería considerablemente más grande que la de un SUV compacto.
Esta eficiencia resulta especialmente importante para las familias que necesitan espacio sin querer asumir el consumo habitual de los grandes SUV convencionales. El Highlander Hybrid demuestra que es posible combinar capacidad para pasajeros, practicidad y un consumo contenido en un mismo vehículo.
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