La estrategia de Ford y Geely llega en un contexto marcado por las restricciones estadounidenses a los vehículos fabricados en China. Las políticas comerciales de Estados Unidos han complicado el acceso de los fabricantes chinos a ese mercado y han obligado a algunas compañías a buscar nuevas vías de expansión internacional. Europa aparece así como un territorio especialmente relevante, tanto para Geely como para otros grupos asiáticos que buscan aumentar su presencia fuera de China. La futura producción en España encaja precisamente en esta nueva realidad industrial.
Ford ha decidido colaborar con Geely para desarrollar y fabricar un nuevo SUV destinado al mercado europeo, una alianza especialmente llamativa por el origen de la tecnología que utilizará el modelo. En lugar de crear una plataforma completamente nueva desde cero, Ford aprovechará la arquitectura de Geely para reducir costes y acelerar el desarrollo. El proyecto también permitirá ofrecer diferentes sistemas de propulsión, una estrategia importante en un mercado europeo donde la demanda de eléctricos todavía convive con el interés por los híbridos.
La alianza se apoya en la joint venture anunciada por Ford y Geely en Valencia, que ahora da un paso adicional con la elección de la arquitectura GEA para el nuevo SUV. La planta española tendrá así un papel estratégico dentro de la colaboración entre ambas compañías. La idea es que las operaciones de la empresa conjunta comiencen antes de 2028 y que, durante ese año, la fábrica pueda producir el nuevo SUV de Ford junto con dos vehículos eléctricos de Geely.
La utilización de la GEA en un modelo desarrollado por Ford supone también una expansión importante para la arquitectura de Geely en Europa Occidental. La compañía china obtiene así una oportunidad para demostrar que su tecnología puede servir como base para vehículos producidos por un fabricante occidental y destinados a clientes europeos. El acuerdo también evidencia cómo las alianzas entre fabricantes están cambiando la industria: las plataformas, los sistemas electrónicos y el software pueden compartirse entre marcas aunque sus mercados de origen sean muy diferentes.
El nuevo proyecto también contempla el uso de la plataforma del Geely EX5 como base tecnológica para un SUV de inspiración deportiva y estética relacionada con los rallyes. Ford podrá aprovechar una arquitectura eléctrica ya desarrollada, incluyendo sistemas eléctricos y capacidades de software que posteriormente integrará en su propio modelo. Esta estrategia permite reducir el tiempo necesario para llevar el vehículo al mercado y concentrar los esfuerzos de Ford en el diseño, la puesta a punto y la identidad propia del SUV.
La colaboración no beneficia únicamente a Ford. Geely también producirá vehículos eléctricos en España, una decisión que puede facilitar su expansión dentro de la Unión Europea y ayudarle a adaptarse a las exigencias relacionadas con la producción y el contenido local. Fabricar dentro de territorio europeo también permite reducir la exposición a los aranceles que afectan a los eléctricos fabricados en China. Con la producción prevista para 2028, Valencia podría convertirse así en un punto estratégico para que Geely aumente su presencia industrial en Europa mientras Ford incorpora tecnología china a su próxima generación de SUV.
El nuevo SUV basado en la plataforma GEA será producido en la planta de Ford en Valencia, aprovechando unas instalaciones que ya forman parte de la estrategia industrial europea de la compañía. La fabricación local permitirá acercar la producción al mercado de destino y aprovechar una infraestructura existente en lugar de levantar una nueva fábrica desde cero. Para Ford, este movimiento puede ayudar a contener costes industriales y de desarrollo, mientras que España gana protagonismo como centro de producción para una nueva generación de vehículos electrificados.
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