El Citroën GS fue elegido Coche del Año en Europa en 1971 y supuso una auténtica revolución tecnológica. Heredó buena parte de las innovaciones del exclusivo Citroën DS, como su avanzada filosofía de confort y comportamiento, poniéndolas al alcance de un público mucho más amplio. Sin embargo, con el paso de los años ha quedado eclipsado por otros modelos históricos de la marca francesa.
Mientras la mayoría recuerda al Lancia Delta Integrale, pocos prestan atención al Alfa Romeo 155 Q4, un sedán deportivo equipado con un motor 2.0 turbo de 191 CV y tracción total. Su aceleración, su eficacia en carretera y la tecnología heredada de la competición lo convirtieron en uno de los Alfa Romeo más interesantes de los años noventa, aunque nunca alcanzó la popularidad de otros deportivos italianos.
La versión Lotus Carlton acaparó toda la atención por sus extraordinarias prestaciones, pero el Vauxhall Carlton convencional, especialmente el 3000 GSi, también ofrecía un equilibrio sobresaliente entre confort, espacio y rendimiento. Capaz de alcanzar velocidades cercanas a los 225 km/h, demostró que una berlina familiar podía ser mucho más emocionante de lo que muchos imaginaban.
Cuando llegó al mercado en 1991, el Citroën ZX destacó por su excelente comportamiento dinámico, su comodidad y una gama muy completa. A pesar de competir con referentes como el Ford Escort o el Opel Astra, ofrecía argumentos de sobra para situarse entre los mejores compactos de su generación. Además, el ZX Volcane fue uno de los primeros compactos deportivos diésel en marcar tendencia.
El Porsche 914, desarrollado junto a Volkswagen, nunca consiguió escapar de la sombra del legendario 911. Su diseño angular, su configuración de motor central y su precio limitaron su éxito comercial, pero con el tiempo se ha reconocido como el primer deportivo de motor central producido en serie por Porsche, un modelo muy divertido de conducir y mucho más importante de lo que suele recordarse.
El Volkswagen Passat, especialmente en su generación B5.5, representa a la perfección el equilibrio entre calidad, confort y practicidad. Sin hacer demasiado ruido, ofrecía un interior bien acabado, un enorme maletero, una gran calidad de rodadura y una fiabilidad que lo convirtió en uno de los mejores coches para viajar largas distancias, aunque rara vez ha recibido el reconocimiento de modelos considerados premium.
El Daihatsu Cuore nunca fue un coche de moda, pero destacó por su gran aprovechamiento del espacio, su bajo consumo y un comportamiento muy divertido. La versión Cuore Avanzato TR-XX R4, equipada con un motor turbo de 660 cc, tracción total y un peso de apenas 750 kg, ofrecía unas sensaciones de conducción sorprendentes, convirtiéndose en una de las propuestas más originales e infravaloradas de los coches urbanos.
Relacionadas
Lo que nos traerá el Auto Show de Ginebra 2020 (primera...
El Auto Show de Ginebra se caracteriza por varios distintivos con respecto...