El Toyota 2000GT está considerado como uno de los automóviles más bellos jamás fabricados en Japón. Su largo capó, la baja línea del techo y unas proporciones perfectamente equilibradas le otorgaron una elegancia digna de los mejores gran turismos del mundo. Además de revolucionar la imagen internacional de Toyota, este modelo demostró que la industria japonesa podía competir también en diseño y exclusividad.
El Acura NSX original apostó por una filosofía completamente diferente a la de muchos deportivos de su época. En lugar de recurrir a elementos exagerados, su diseño limpio, bajo y perfectamente proporcionado transmitía sofisticación y deportividad. Inspirado en la aviación y desarrollado con la colaboración de pilotos de Fórmula 1, logró convertirse en un icono visual que sigue envejeciendo con enorme dignidad.
La tercera generación del Mazda RX-7 es considerada por muchos entusiastas como una auténtica obra de arte. Sus líneas fluidas, los característicos faros escamoteables y una carrocería libre de excesos crearon una silueta extremadamente elegante. Incluso décadas después de su lanzamiento, continúa pareciendo moderno y atractivo, algo reservado únicamente a los diseños más exitosos de la historia.
El Nissan 300ZX logró combinar agresividad y refinamiento en una época dominada por diseños cada vez más llamativos. Su carrocería ancha, el frontal afilado y las líneas suaves transmitían una imagen tecnológica y avanzada sin resultar exagerada. Fue uno de los modelos que mejor representó la evolución estética de los deportivos japoneses durante los años noventa.
El Datsun 240Z ayudó a definir la identidad de los deportivos japoneses modernos. Inspirado en las proporciones clásicas de los grandes coupés europeos, presentaba un largo capó, una zaga compacta y una elegante línea fastback que le otorgaban una presencia inconfundible. Su equilibrio entre deportividad, sencillez y atractivo visual lo mantiene como uno de los clásicos más admirados del mercado.
Aunque no responde al concepto tradicional de belleza, el Nissan GT-R R34 posee una estética que ha conquistado a millones de aficionados. Su diseño robusto, las características luces traseras circulares y sus proporciones agresivas transmiten una sensación de potencia y carácter inigualable. Convertido en icono de la cultura automovilística y de los videojuegos, sigue siendo uno de los coches japoneses más reconocibles y deseados del mundo.
Pocos modelos de producción se parecen tanto a un prototipo como el Lexus LC 500. Su enorme parrilla frontal, las musculosas formas de la carrocería, la iluminación futurista y la estilizada línea del techo crean una de las siluetas más impactantes de la actualidad. Lexus asumió riesgos que pocas marcas se atreven a tomar y el resultado fue uno de los coupés más espectaculares del siglo XXI.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...