El Pontiac Firebird es uno de los modelos más icónicos de la marca y el Trans Am SD-455 de 1973 fue su versión más rápida de aquella época. Su V8 de más de 300 CV y las modificaciones realizadas en el chasis permitieron superar las limitaciones que afectaban a los muscle cars por las nuevas normativas de emisiones y los elevados costes de los seguros. En las pruebas realizadas entonces alcanzó 103,56 mph, unos 167 km/h, con cambio automático y el depósito lleno.
El Pontiac 2+2 nació como una variante del Catalina y en 1965 pasó a convertirse en un modelo independiente. Este gran coupé podía equipar un V8 de 6,9 litros con 338 CV, aunque las versiones más potentes llegaban hasta los 376 CV gracias a diferentes modificaciones. Dependiendo de la configuración, su velocidad máxima variaba entre 115 y 125 mph, unos 201 km/h en su versión más potente, con una aceleración de 0 a 60 mph cercana a los siete segundos.
El Tempest fue uno de los modelos más interesantes desarrollados por John DeLorean durante su etapa en Pontiac. La versión Super Duty de 1963 sustituyó el motor de cuatro cilindros por un enorme V8 de 6,9 litros y 405 CV, además de recurrir a importantes medidas de reducción de peso y componentes de aluminio. Solo se fabricaron alrededor de una docena de unidades y una de ellas llegó a registrar 123,11 mph, unos 198 km/h.
El Pontiac GTO contribuyó decisivamente a popularizar el concepto de muscle car y la versión GTO Judge de 1969 llevó aquella fórmula todavía más lejos. Su motor Ram Air III V8 desarrollaba 366 CV, suficientes para completar el cuarto de milla en menos de 15 segundos y alcanzar 60 mph en seis segundos. La velocidad máxima superaba ligeramente las 130 mph, unos 209 km/h, una cifra notable para un deportivo estadounidense de finales de los años sesenta.
Décadas después de los primeros Bonneville, Pontiac recuperó parte del carácter deportivo de la berlina con el Bonneville GXP de 2004. El modelo utilizaba un V8 Northstar de 4,6 litros con 275 CV y combinaba su potencia con una puesta a punto más dinámica, una carrocería aerodinámica y una frenada mejorada. Su velocidad máxima alcanzaba 138 mph, aproximadamente 222 km/h, mientras que podía acelerar de 0 a 60 mph en menos de siete segundos.
El Grand Prix GXP fue uno de los últimos grandes Pontiac antes de la desaparición de la marca. Esta berlina de tracción delantera utilizaba un motor V8 de origen LS con más de 300 CV, suficiente para alcanzar 60 mph en 5,7 segundos y completar el cuarto de milla en 14,3 segundos. Su velocidad máxima estaba limitada electrónicamente a 143 mph, unos 230 km/h, aunque el motor tenía potencial para superar esa cifra sin el limitador.
El Pontiac Solstice GXP fue uno de los deportivos más especiales de los últimos años de la marca. El pequeño biplaza incorporaba un motor turbo de 2,0 litros y 260 CV, una combinación que le permitía mover sus aproximadamente 3.000 libras con una agilidad notable. En su versión GXP podía alcanzar 155 mph, unos 249 km/h, y acelerar de 0 a 60 mph en algo más de cinco segundos, convirtiéndose en el Pontiac de producción más rápido de esta selección.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...