El índice de precios al consumidor estadounidense para coches y camiones usados se sitúa en 180,306 puntos, una cifra que refleja el nivel de precios que todavía soporta este mercado. Aunque la situación ha cambiado respecto a los máximos alcanzados durante los últimos años, comprar un vehículo de segunda mano continúa requiriendo un desembolso importante, especialmente cuando se trata de modelos familiares con buena reputación.
El mercado de vehículos usados ha experimentado cierta moderación, aunque los precios continúan claramente por encima de los niveles históricos anteriores. Para las familias, esto significa que elegir simplemente el SUV más barato no siempre es la mejor estrategia: resulta más importante encontrar un modelo con buena fiabilidad, costes de mantenimiento razonables y una depreciación controlada para obtener valor durante varios años.
En este escenario, los SUV usados con reputación de durabilidad se han convertido en una alternativa especialmente interesante. Un vehículo fiable puede ofrecer más valor a largo plazo, ya que reduce el riesgo de afrontar reparaciones importantes y permite aprovechar durante más tiempo el dinero invertido, algo fundamental para familias que necesitan un coche práctico para desplazamientos diarios, viajes y transporte de pasajeros.
La oferta también está jugando a favor de los compradores. A comienzos de 2026, el mercado estadounidense contaba con aproximadamente 2,20 millones de vehículos usados disponibles, alrededor de un 5% más que durante el mismo periodo del año anterior. Una mayor cantidad de unidades significa que los compradores pueden comparar más modelos, versiones, kilometrajes e historiales antes de tomar una decisión.
Ese crecimiento del inventario también modifica la relación de fuerzas entre vendedores y compradores. El aumento del 5% en las existencias ofrece mayor capacidad de negociación, especialmente cuando un determinado vehículo lleva tiempo en el concesionario. Para quien busca un SUV familiar, comparar varias unidades similares puede ser la clave para conseguir un precio inferior al anunciado o mejores condiciones de financiación.
Otro factor que puede cambiar las cuentas de los compradores en 2026 es la evolución de los tipos de interés. La caída de los costes de financiación está permitiendo acceder a condiciones más favorables en los préstamos para vehículos usados, reduciendo potencialmente el impacto de las cuotas mensuales. Aun así, conviene comparar el coste total del crédito y no fijarse únicamente en la mensualidad antes de cerrar la operación.
Una de las mayores oportunidades aparece en los SUV premium, ya que determinados modelos pueden perder entre un 40% y un 50% de su valor durante los primeros años. Esa fuerte depreciación puede convertirse en una ventaja para el comprador de ocasión: un SUV que originalmente tenía un precio elevado puede pasar a ser mucho más accesible después de unos años, manteniendo buena parte de su tecnología, confort y prestaciones, aunque será imprescindible revisar el historial de mantenimiento y los costes de reparación antes de comprar.
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