El Ford Expedition encabeza la clasificación de iSeeCars entre los SUV grandes preparados para circular sobre nieve, con 10,6 pulgadas de altura libre al suelo, unos 26,9 centímetros, y una puntuación de 7,4 sobre 10. Esa combinación le permite situarse en la parte superior del grupo por su capacidad para enfrentarse a condiciones invernales complicadas. Aunque algunos rivales obtienen una puntuación global superior, la altura adicional puede resultar especialmente importante cuando aparecen acumulaciones de nieve profunda y caminos todavía sin despejar.
El Nissan Armada ocupa la segunda posición dentro de la clasificación de grandes SUV para nieve y ofrece 9,9 pulgadas de altura libre, aproximadamente 25,1 centímetros, junto con una puntuación de 7,6 sobre 10. Curiosamente, su valoración supera a la del Expedition pese a que el Nissan se encuentra ligeramente más cerca del suelo. Para quienes necesitan un SUV grande de tres filas capaz de enfrentarse a entradas cubiertas de nieve o calles secundarias sin despejar, esa combinación de altura y tracción resulta especialmente relevante.
El Toyota Land Cruiser consigue la puntuación más elevada entre los grandes SUV analizados, con 8,7 sobre 10 y una altura libre al suelo de 8,9 pulgadas, unos 22,6 centímetros. Su posición demuestra que la altura no es el único factor que determina el comportamiento sobre nieve. De hecho, varios rivales se sitúan más arriba respecto al suelo, pero el Land Cruiser consigue el mejor resultado global. Se queda, eso sí, a pocos milímetros de alcanzar la barrera de los nueve pulgadas.
El Jeep Grand Wagoneer forma parte de la clasificación de SUV grandes preparados para la nieve con 8,4 pulgadas de altura libre al suelo, unos 21,3 centímetros. El modelo cumple los criterios establecidos para entrar en esta selección, que contemplan tracción 4×4 o integral y al menos 5,5 pulgadas de distancia respecto al suelo. Dentro del grupo de grandes SUV, su altura es relativamente contenida, por lo que resulta más apropiado para desplazamientos invernales y carreteras despejadas que para afrontar grandes acumulaciones de nieve.
El Land Rover Discovery destaca especialmente por su distancia al suelo dentro de la categoría de SUV de lujo. Alcanza 10,6 pulgadas, aproximadamente 26,9 centímetros, exactamente la misma cifra que el Ford Expedition. Esta altura lo coloca entre los cuatro vehículos de esta selección que superan los nueve pulgadas de distancia al suelo. Para quienes buscan combinar un habitáculo de enfoque premium con una carrocería elevada, el dato resulta relevante, aunque la capacidad sobre nieve no debería analizarse únicamente desde la altura o el lujo.
El Mercedes-Benz Clase G también sobresale por su considerable distancia respecto al suelo, con 9,9 pulgadas, unos 25,1 centímetros, según la clasificación de SUV de lujo para nieve de iSeeCars. Esta cifra lo sitúa al mismo nivel que el Nissan Armada y dentro del reducido grupo de modelos que superan los nueve pulgadas de altura libre al suelo. Su conocida configuración de inspiración todoterreno encuentra en esta cifra un respaldo objetivo, aunque la altura constituye solo uno de los elementos que intervienen en la capacidad de un SUV para circular sobre nieve.
El BMW X3 ofrece un planteamiento diferente al de los grandes SUV de lujo. Con 8,5 pulgadas de altura libre al suelo, aproximadamente 21,6 centímetros, aparece entre los modelos de su categoría preparados para condiciones de nieve. También cumple el requisito de contar con tracción integral o cuatro ruedas motrices y al menos 5,5 pulgadas de altura. Su formato más compacto puede resultar interesante para quienes se enfrentan principalmente a nevadas habituales en ciudad y carretera, donde una carrocería más manejable puede ser tan práctica como una mayor distancia al suelo.
El Jeep Cherokee ocupa la tercera posición dentro de la clasificación de SUV pequeños para nieve, con 8,8 pulgadas de altura libre al suelo, unos 22,4 centímetros. Para tratarse de un modelo de dimensiones más contenidas, esta cifra resulta considerable y lo deja muy cerca de la barrera de los nueve pulgadas. Su combinación de tamaño relativamente manejable y altura puede resultar atractiva para conductores que necesitan moverse diariamente sin renunciar a una mayor capacidad para superar nieve acumulada y roderas.
El Mazda CX-50 ocupa la cuarta posición entre los SUV pequeños de la clasificación para nieve, con 8,6 pulgadas de altura libre al suelo, aproximadamente 21,8 centímetros. La cifra lo coloca por detrás del Jeep Cherokee dentro de su categoría, pero muy por encima del mínimo de 5,5 pulgadas necesario para formar parte de la selección. Para quienes buscan un crossover compacto capaz de enfrentarse a barro, nieve acumulada y calles secundarias sin despejar, esos centímetros adicionales pueden resultar útiles, aunque los neumáticos y la técnica de conducción también tienen un papel fundamental.
Relacionadas
General Motors de México reporta buenas ventas enero 2014