Toyota volvió a registrar descensos en agosto de 2026. Las ventas mundiales de la compañía, incluyendo Lexus, bajaron un 6,4 % interanual hasta 790.743 vehículos, mientras que la producción cayó un 5,9 % hasta 700.860 unidades. Se trata del segundo mes consecutivo de descensos para ambos indicadores.
El principal foco de preocupación volvió a estar en China. Las ventas de Toyota en este mercado descendieron un 22,8 % hasta 118.449 unidades, acumulando ya siete meses consecutivos de retrocesos. La debilidad de los vehículos de gasolina, incluidos los híbridos, está complicando la posición de la marca frente a una transformación acelerada del mercado chino.
Uno de los factores señalados para explicar la caída de Toyota en China es el aumento de los precios de la gasolina. El encarecimiento del combustible está afectando especialmente a los vehículos que todavía dependen de motores de combustión, una categoría en la que Toyota mantiene una presencia histórica muy importante.
La situación resulta especialmente relevante para una marca que ha construido buena parte de su estrategia de electrificación alrededor de los híbridos. Aunque estos consumen menos combustible que muchos modelos convencionales, el mercado chino está evolucionando hacia tecnologías completamente eléctricas con una velocidad que está modificando las preferencias de los compradores.
China está experimentando una expansión especialmente rápida de los vehículos eléctricos. En agosto de 2026, las nuevas energías representaron el 60,6 % de las ventas de vehículos nuevos en el país, mientras que las ventas de vehículos de nuevas energías aumentaron un 17,8 % interanual.
Este cambio supone un desafío para los fabricantes tradicionales. Toyota ha apostado durante décadas por los híbridos como una de sus principales tecnologías de electrificación, pero los fabricantes chinos están presionando con vehículos eléctricos de batería, precios competitivos y una renovación de producto muy rápida.
La competencia en China ya no procede únicamente de otros fabricantes japoneses, europeos o estadounidenses. Empresas locales como BYD y otros fabricantes especializados en vehículos eléctricos han ganado una presencia considerable en las listas de ventas.
La presión se aprecia en un mercado donde los modelos electrificados están creciendo mientras los vehículos tradicionales pierden peso. Toyota, por tanto, no solo necesita mantener sus ventajas en eficiencia y fiabilidad, sino también adaptarse a un escenario en el que la tecnología eléctrica se ha convertido en uno de los principales campos de batalla.
El problema para Toyota va más allá de un único modelo. La compañía reconoce que el mercado de vehículos propulsados por gasolina, incluyendo los híbridos, permanece débil en China. En agosto, las ventas de Toyota allí descendieron un 22,8 %, mientras que la producción local también retrocedió un 11,3 %.
Algunos modelos híbridos también están acusando la situación. Los datos de ventas de agosto en China muestran, por ejemplo, que el Camry Hybrid cayó alrededor de un 28 % interanual, una señal de que la demanda de modelos electrificados de Toyota no está siendo inmune a la transformación del mercado.
Estados Unidos presenta un escenario diferente. Las ventas de Toyota descendieron un 4,4 % en agosto, pero uno de los principales problemas para la marca es la disponibilidad limitada de vehículos. Según Cox Automotive, Toyota terminó agosto con apenas 33 días de inventario, la cifra más baja entre los principales fabricantes analizados.
La escasez de unidades también limita el margen de maniobra de los concesionarios. Con menos vehículos disponibles, los compradores tienen menos alternativas para elegir configuración, equipamiento o color, mientras que la necesidad de aplicar descuentos puede reducirse.
El Toyota RAV4 se encuentra en el centro de esta situación. El cambio generacional y la transición hacia una gama formada por versiones híbridas y enchufables han provocado dificultades para aumentar la producción al ritmo necesario en Norteamérica. En agosto, las ventas estadounidenses del RAV4 fueron de 34.232 unidades, un 19 % menos que un año antes, según datos citados por Autoblog.
La propia información de Toyota sobre pedidos para flotas muestra además restricciones de disponibilidad para el RAV4 Hybrid de nueva generación, una señal de que la producción continúa siendo un factor relevante.
La menor disponibilidad del RAV4 está teniendo consecuencias en uno de los segmentos más competitivos del mercado estadounidense. El Honda CR-V ha conseguido aumentar sus ventas en 2026 mientras el Toyota acumula retrocesos, reduciendo la distancia entre ambos modelos.
En agosto, Honda comercializó 37.607 CR-V en Estados Unidos, un 10 % más que un año antes, frente a las 34.232 unidades del RAV4. La diferencia no implica por sí sola un cambio permanente de liderazgo, pero sí muestra cómo los problemas de suministro pueden alterar el equilibrio entre dos de los SUV más importantes del mercado.
Mientras China, Estados Unidos y Oriente Medio presionaron a la baja las cifras globales, Japón ofreció una excepción importante. Las ventas domésticas de Toyota aumentaron un 9,1 % hasta 105.067 vehículos, impulsadas en parte por la llegada de nuevos productos como el RAV4, el bZ4X y el Land Cruiser FJ.
La producción japonesa, sin embargo, descendió un 1,7 %, afectada parcialmente por interrupciones posteriores al terremoto de magnitud 7,1 registrado en Kyushu y por tifones. El contraste entre ventas y producción muestra que la situación de Toyota no es uniforme: mientras algunos mercados atraviesan una fuerte transformación de la demanda, otros siguen respondiendo positivamente a sus nuevos modelos.
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