Honda lanzó un mensaje inesperado para sus clientes de vehículos eléctricos. En los comunicados mensuales enviados durante julio, la marca japonesa incluyó una sección llamada “Consider What’s Next”, donde invita a sus usuarios a “considerar un híbrido” como próximo vehículo. La recomendación generó malestar entre algunos propietarios del Honda Prologue, el único SUV eléctrico de la compañía, especialmente porque el modelo dejará de fabricarse después del año 2026. Para muchos conductores que apostaron por la movilidad eléctrica, el mensaje resultó contradictorio.
Varios propietarios y arrendatarios del Honda Prologue expresaron su sorpresa ante la nueva estrategia de la marca. Algunos consideraron que la recomendación era irónica, ya que habían elegido un vehículo completamente eléctrico precisamente porque no querían regresar a motores de combustión o sistemas híbridos. Honda aseguró que la intención del mensaje es mantener la relación con sus clientes actuales, ofreciendo nuevas alternativas dentro de su catálogo mientras reorganiza su futuro tecnológico.

El Honda Prologue debía convertirse en el primer paso hacia una nueva generación de vehículos eléctricos de la compañía japonesa. El SUV nació gracias a una colaboración con General Motors y compartió tecnología con modelos como el Cadillac Lyriq, Chevrolet Blazer EV y Chevrolet Equinox EV. Sin embargo, ambas empresas decidieron cancelar su alianza eléctrica en 2023 debido al aumento de costes y a unas ventas de vehículos eléctricos inferiores a las esperadas.
Desde entonces, los planes eléctricos de Honda han cambiado considerablemente. La compañía confirmó que la producción del Prologue finalizará después del modelo 2026, aunque algunas unidades seguirán vendiéndose durante 2027 hasta terminar el inventario disponible. Además, Honda canceló sus futuros modelos eléctricos fabricados en Estados Unidos, conocidos como Honda 0 Series, y también terminó su proyecto conjunto con Sony para desarrollar el sedán eléctrico Afeela.
La nueva estrategia de Honda pasa ahora por reforzar su gama híbrida. La marca japonesa anunció que prepara una ofensiva con numerosos modelos electrificados, con una previsión de hasta 15 vehículos híbridos a nivel global para 2030. Para la compañía, esta tecnología representa una solución más equilibrada mientras el mercado eléctrico avanza a un ritmo más lento de lo esperado en algunos países.
El cambio de dirección no fue bien recibido por todos los propietarios del Prologue. Algunos conductores habían comprado el SUV esperando continuar con futuros modelos eléctricos de Honda. Kevin Simpson, propietario de un Prologue en California, aseguró que la recomendación de elegir un híbrido resultó “irónica” después de que la marca abandonara parte de sus planes eléctricos.
La decepción también afecta a otros seguidores de Honda que esperaban modelos como la familia 0 Series. Algunos clientes aseguran que ahora están considerando alternativas eléctricas de otras marcas, como Rivian u otros fabricantes que mantienen una estrategia más agresiva en baterías. Para estos usuarios, el problema no es solamente tecnológico, sino también de confianza hacia una marca que parecía comprometida con la electrificación.
Honda no es el único fabricante que está revisando sus planes eléctricos. Empresas como Ford, General Motors, Volkswagen y Stellantis también han retrasado proyectos, cancelado modelos o registrado grandes costes relacionados con la transición eléctrica. El menor crecimiento de las ventas, los altos costes de desarrollo y la reducción de incentivos gubernamentales han obligado a muchas marcas a replantear sus estrategias.
A pesar de este cambio de rumbo, el mercado eléctrico estadounidense sigue mostrando señales positivas. Durante el segundo trimestre de 2026, las ventas de vehículos eléctricos crecieron frente al trimestre anterior, aunque todavía permanecen por debajo de los niveles del año pasado. Honda apuesta ahora por una combinación de híbridos y electrificación gradual, pero para algunos propietarios del Prologue el mensaje llega como una señal de que la revolución eléctrica de la marca tendrá que esperar.