El mercado automovilístico estadounidense está dejando una señal inesperada: aunque los SUV y los crossover siguen dominando las preferencias de los conductores, los coches tradicionales están recuperando terreno en Honda y Mazda. Según los datos de ventas acumulados hasta septiembre, Mazda ha incrementado un 33 % las matriculaciones de sus turismos, mientras Honda registra un avance del 16,5 % en esa categoría. Sin embargo, detrás de esos porcentajes hay una diferencia importante: Honda crece también en el conjunto de su negocio, mientras Mazda continúa perdiendo volumen debido al retroceso de sus SUV.
Entre enero y septiembre de 2026, Honda vendió 343.555 turismos en Estados Unidos, frente a los 294.800 del mismo periodo del año anterior. Mazda, por su parte, alcanzó las 40.084 unidades, frente a las aproximadamente 30.140 del ejercicio previo. En términos porcentuales, el avance de Mazda es mayor, pero Honda juega en otra escala: comercializa más de ocho veces tantos turismos como su rival japonés. Además, las ventas totales de Honda aumentaron un 4,7 %, hasta 1.045.593 vehículos, mientras Mazda retrocedió un 2,9 %, con 310.268 unidades.
Uno de los datos más llamativos corresponde al Mazda3, que está recortando distancias con el SUV compacto CX-30. En los nueve primeros meses del año, las ventas del Mazda3 alcanzaron las 32.486 unidades, un 42,3 % más que en 2025. La versión sedán creció un 30,8 %, mientras que el Mazda3 Hatchback registró un espectacular aumento del 70 %. En cambio, el CX-30 cayó un 27,1 %, hasta las 34.386 unidades. La diferencia entre ambos modelos se ha reducido a apenas 1.900 vehículos, un cambio significativo para una marca que tradicionalmente ha apostado por los crossover.
Honda también encuentra motivos para confiar en sus berlinas. Las ventas de sus turismos aumentaron un 20,9 % durante el tercer trimestre, el mejor resultado para ese periodo desde 2020. El Accord acumula un crecimiento del 32,7 % en lo que va de año, mientras que el Civic continúa siendo uno de los modelos fundamentales de la gama. Además, las versiones híbridas del Accord representaron el 44 % de sus ventas durante el tercer trimestre. Esta combinación de eficiencia, equipamiento y costes de utilización ayuda a explicar por qué algunos compradores vuelven a considerar una berlina frente a un SUV más voluminoso.
La diferencia entre ambas marcas aparece con mayor claridad al analizar sus todocaminos. Las ventas de SUV y camionetas ligeras de Honda permanecieron prácticamente estables, con un descenso del 0,3 % hasta septiembre, mientras Mazda registró una caída del 6,7 % en esa categoría. El CX-5 y el CX-50 siguen siendo piezas importantes para Mazda, pero el retroceso del CX-30 y de otros modelos está contrarrestando el avance de sus turismos. Honda, en cambio, cuenta con una gama más amplia y una demanda sólida del CR-V, que estableció un récord de ventas durante el tercer trimestre con 110.730 unidades.
El crecimiento de los coches convencionales también refleja la importancia del precio de compra y del consumo en un mercado donde los vehículos nuevos resultan cada vez más caros. Una berlina suele ser más asequible que un SUV equivalente y, por su menor altura y peso en muchas configuraciones, puede ofrecer un consumo más contenido. En el caso de Honda, la popularidad de las versiones híbridas añade otro argumento para los conductores que buscan reducir el gasto de combustible sin depender de puntos de recarga. No obstante, los datos de ventas no demuestran por sí solos una única causa del cambio: el precio, los descuentos de los concesionarios y la disponibilidad de vehículos también pueden influir.
Por ahora, Honda es la marca mejor posicionada en esta comparación. Mazda ha conseguido un crecimiento destacado en sus turismos, especialmente gracias al Mazda3, pero la caída de sus SUV es demasiado grande para compensarla con las ventas adicionales de sus coches. Honda, por el contrario, combina el avance de sus berlinas con una gama de SUV que mantiene un volumen elevado. La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si el Mazda3 consolida su recuperación y si Honda mantiene el impulso de sus híbridos y modelos tradicionales. La conclusión es clara: aunque los SUV siguen dominando el mercado estadounidense, las berlinas todavía tienen espacio para crecer.