Las últimas fotografías espía revelan que Jaguar Land Rover (JLR) está ultimando el desarrollo del sucesor del Range Rover Velar, un modelo que abandonará parte de la estética tradicional de los SUV para adoptar una silueta más cercana a la de un crossover-coupé o un sedán elevado. Este nuevo vehículo será el primer modelo de la marca construido sobre la plataforma Electrified Modular Architecture (EMA), una arquitectura diseñada inicialmente para vehículos eléctricos, aunque la propia compañía ha confirmado que también podrá albergar mecánicas híbridas. Todo apunta a que el estreno oficial se producirá en los próximos meses si el calendario de desarrollo se mantiene sin cambios.
En su versión totalmente eléctrica, el futuro modelo utilizará un sistema de 800 voltios, una tecnología reservada hasta ahora para los eléctricos más avanzados del mercado. Gracias a ello, ofrecerá tiempos de carga mucho más rápidos y mejores prestaciones en largos desplazamientos. Para competir con rivales como el BMW iX3, el Mercedes-Benz GLC EQ, el Volvo EX60 o los futuros SUV eléctricos de Audi, se espera que monte una batería cercana o incluso superior a los 100 kWh, lo que le permitiría ofrecer una autonomía competitiva dentro del segmento premium.
El cambio más llamativo, sin embargo, no estará bajo el capó, sino en su diseño. El nuevo Range Rover podría eliminar completamente la luneta trasera tradicional y sustituirla por un sistema de visión mediante cámaras, una solución similar a la utilizada por el Polestar 4 o anticipada en el prototipo Jaguar Type 00. Esta decisión permitiría crear una línea de techo mucho más limpia, mejorar el diseño aerodinámico e incluso optimizar el espacio interior para los pasajeros traseros.
No obstante, esta innovación también plantea numerosas dudas entre los futuros compradores. Aunque los sistemas de cámaras ofrecen una excelente visibilidad en condiciones ideales, muchos conductores siguen confiando más en una luneta convencional, especialmente durante fuertes lluvias, niebla, conducción nocturna o ante una posible avería del sistema electrónico. Precisamente por ello, esta tecnología podría convertirse en uno de los factores decisivos para determinar el éxito comercial del nuevo modelo.
El diseño del nuevo vehículo habría sido supervisado por Gerry McGovern antes de su salida de JLR, lo que explica el enfoque minimalista y rompedor que muestran los prototipos. Además, todavía no está claro si mantendrá el nombre Velar o si formará parte de la nueva estrategia de la compañía para diferenciar aún más las gamas Range Rover, Defender, Discovery y Jaguar. Si JLR consigue combinar un diseño innovador, una gran autonomía, versiones híbridas y una tecnología de cámaras realmente eficaz, tendrá un nuevo rival capaz de plantar cara a BMW, Mercedes-Benz, Audi y Volvo. Pero si la ausencia de la luneta trasera no convence a los clientes, esta ambiciosa apuesta tecnológica podría convertirse en un arma de doble filo.