Rivian ha puesto fecha a uno de los avances más importantes de su estrategia de conducción autónoma. La función Point-to-Point comenzará a desplegarse de forma limitada durante la segunda mitad de 2026, antes de ampliar su disponibilidad en 2027. Con ella, la marca estadounidense quiere acercarse a la experiencia que Tesla lleva años desarrollando con sus sistemas de asistencia a la conducción.
La nueva tecnología permitirá introducir un destino y dejar que el vehículo gestione prácticamente todo el recorrido mediante asistencia avanzada. Rivian asegura que el sistema podrá desenvolverse por calles urbanas, autopistas, enlaces y diferentes tipos de vías, aunque el conductor continuará siendo imprescindible. No se trata de un coche completamente autónomo capaz de circular sin supervisión.

La llegada de Point-to-Point no parte desde cero. Los modelos de segunda generación de Rivian ya incorporan Universal Hands-Free, que permite conducir sin mantener las manos sobre el volante en determinadas carreteras con marcas viales claras. También cuentan con Lane Change on Command, una función que puede realizar cambios de carril cuando las condiciones y las vías compatibles lo permiten.
Según Rivian, estas tecnologías ya funcionan en aproximadamente 3,5 millones de millas de carreteras de Estados Unidos y Canadá. El siguiente paso consiste en unir todas esas capacidades en una experiencia mucho más completa, capaz de acompañar al conductor desde el momento en que introduce una dirección hasta que llega a su destino.
El funcionamiento seguirá dependiendo de la supervisión humana. Point-to-Point no convierte a un Rivian en un vehículo autónomo de nivel 4, ni permite al conductor desentenderse de la carretera. La marca insiste en que habrá que permanecer atento y preparado para intervenir en cualquier momento. Es una diferencia fundamental respecto a la idea de un coche completamente independiente.
La evolución se apoyará además en actualizaciones de software enviadas de forma inalámbrica. Rivian está desarrollando su propio Large Driving Model, un sistema de inteligencia artificial que pretende mejorar conforme acumula kilómetros y datos procedentes de los vehículos que ya circulan por las carreteras. La estrategia es similar a la de otros fabricantes que utilizan flotas reales para perfeccionar continuamente sus sistemas.
El calendario actual supone un cambio importante respecto a las primeras promesas de Rivian. El CEO RJ Scaringe ya había hablado anteriormente de conducción manos libres y de funciones que permitirían retirar la atención de la carretera, pero sin un calendario tan concreto. Ahora, la compañía sitúa el primer despliegue de Point-to-Point en 2026 y una llegada más amplia en 2027.
La ambición de Rivian va incluso más lejos. Scaringe ha adelantado que la compañía trabaja para alcanzar sistemas de conducción hands-off y eyes-off de nivel 2 a nivel 3 en aproximadamente 18 meses, mientras que también ha mencionado la posibilidad de alcanzar el nivel 4 antes de terminar la década. Son objetivos especialmente ambiciosos en un sector donde la tecnología, la regulación y la seguridad avanzan a ritmos muy diferentes.
Por ahora, el verdadero desafío será demostrar que Point-to-Point funciona de manera consistente en situaciones reales. Rivian ya no habla únicamente de un futuro lejano: la primera versión de su conducción asistida punto a punto llegará a determinados propietarios antes de que termine 2026, convirtiendo al software y la inteligencia artificial en una de las principales armas de la marca para competir con Tesla.