Tesla está llevando todavía más lejos su estrategia de reducción de costos con el Model 3 Standard, que está perdiendo la radio FM tradicional en nuevos mercados. La versión estadounidense ya había llegado sin sintonizador FM, pero ahora el mismo movimiento comienza a extenderse a otros países, incluido Australia. La decisión forma parte de una configuración más económica del sedán eléctrico, aunque también significa renunciar a una función que durante décadas fue prácticamente básica en cualquier automóvil.
En Estados Unidos, el Model 3 Standard se lanzó en octubre de 2025 como una alternativa más accesible frente al Model 3 Premium, con una diferencia aproximada de 5,500 dólares. La reducción de equipamiento incluyó la eliminación del sintonizador FM, mientras que Tesla mantiene opciones de audio mediante servicios conectados a internet. En Australia, el Model 3 RWD de acceso parte de 45,900 dólares australianos, unos 9,000 menos que el Premium RWD, que conserva FM y DAB+.
Esto no significa que los propietarios se queden sin música o estaciones de radio. Tesla conserva TuneIn, una plataforma que permite escuchar emisoras a través de internet, además de otras alternativas de streaming y conectividad con dispositivos móviles. La diferencia es que estas soluciones dependen de una conexión de datos, mientras que la radio FM convencional funciona directamente mediante las ondas de transmisión.
La decisión también tiene una explicación técnica. En los vehículos eléctricos, los componentes eléctricos pueden generar interferencias que afectan especialmente a la recepción de AM, por lo que algunos fabricantes han optado por eliminar esos sintonizadores. Un estudio citado por Autoblog estimó que solucionar las interferencias de AM puede agregar aproximadamente 50 a 70 dólares por vehículo mediante sistemas de blindaje y filtrado.
La desaparición de la FM ocurre en un momento particular para Tesla, que está intentando hacer que sus vehículos eléctricos sean más accesibles en un mercado donde los compradores están prestando mayor atención al precio. La compañía ha optado por crear versiones con menos equipamiento en lugar de depender únicamente de modelos completamente nuevos para reducir el costo de entrada. El Model 3 Standard es uno de los ejemplos más claros de esta estrategia.
El movimiento también llega mientras los fabricantes enfrentan una demanda de vehículos eléctricos menos sólida que en años anteriores en Estados Unidos. Al mismo tiempo, los híbridos están ganando terreno entre quienes buscan ahorrar combustible sin asumir todas las limitaciones de un eléctrico. En ese contexto, Tesla está tratando de diferenciar sus versiones de acceso mediante una fórmula sencilla: menos equipamiento tradicional a cambio de un precio más bajo.
Por ahora, no existe un calendario público que indique en qué otros mercados desaparecerá la radio FM del Model 3. Sin embargo, su eliminación en Estados Unidos y Australia muestra que Tesla está ampliando progresivamente esta configuración. Para los compradores mexicanos que siguen la evolución de los autos eléctricos, el caso resulta llamativo porque demuestra hasta dónde puede llegar la simplificación de un vehículo moderno: incluso una función tan tradicional como la radio puede convertirse en un elemento prescindible cuando el objetivo es reducir costos.