El Toyota Celica está cada vez más cerca de regresar al mercado después de más de dos décadas de ausencia, pero su resurrección tendrá que superar algo más difícil que recuperar un nombre histórico: demostrar que merece llevarlo. Toyota confirmó el desarrollo del nuevo modelo y prototipos camuflados ya han sido vistos en pruebas. Los últimos informes apuntan a un coupé de dos puertas con tecnología híbrida y tracción integral, mientras la compañía todavía no ha comunicado oficialmente todas sus especificaciones ni una fecha definitiva de lanzamiento.
La conexión con el pasado será inevitable. El Celica se fabricó entre 1970 y 2006, acumuló más de cuatro millones de unidades y tuvo siete generaciones. Su capítulo más legendario llegó con los GT-Four de tracción total y turbo, protagonistas del Mundial de Rallyes durante los años 90. Toyota recuerda que aquella saga consiguió 29 victorias y seis títulos mundiales, incluidos cuatro campeonatos de pilotos, dos de ellos conquistados por el español Carlos Sainz.
La futura generación podría trasladar aquella filosofía a la era de la electrificación. Según los informes publicados hasta ahora, el Celica utilizaría un nuevo motor turbo de gasolina 2.0 de cuatro cilindros acompañado por un sistema híbrido y tracción total. Las informaciones más recientes sitúan la potencia potencial en torno a 400 CV, aunque Toyota todavía no ha confirmado oficialmente esa cifra. También se ha especulado con una caja manual de seis velocidades, una posibilidad especialmente relevante para quienes buscan una experiencia de conducción tradicional en plena transición hacia la electrificación.
El gran reto será precisamente evitar que el Celica se convierta únicamente en un ejercicio de nostalgia. Toyota ya ha demostrado con los actuales modelos GR que existe espacio para deportivos desarrollados pensando en el conductor, y el nuevo coupé tendrá que encontrar su propia identidad entre el GR86, el futuro MR2 y el Supra. La información disponible apunta a que el Celica podría convertirse en una puerta de acceso a la gama deportiva de Gazoo Racing, pero todavía quedan por confirmar aspectos esenciales como peso, precio, prestaciones y puesta a punto definitiva.
La relación con el automovilismo también puede ser decisiva. Toyota está preparando un prototipo para las nuevas regulaciones del WRC de 2027, con una carrocería de coupé que ha alimentado las especulaciones sobre su conexión con el futuro Celica. Sin embargo, el coche de rally y el modelo de calle no deben confundirse: las regulaciones deportivas permiten arquitecturas y componentes diferentes. Aun así, recuperar una silueta inspirada en el Celica para la competición reforzaría el vínculo entre el deportivo de carretera y la tradición que hizo famoso al nombre.
El futuro Toyota Celica tendrá, por tanto, una responsabilidad considerable: recuperar una denominación legendaria sin vivir exclusivamente de sus recuerdos. Si finalmente combina un 2.0 turbo híbrido, tracción total y una filosofía claramente orientada al conductor, tendrá argumentos para construir una nueva etapa propia. Pero el verdadero éxito llegará cuando deje de ser simplemente “el Celica que ha vuelto” y consiga convertirse en un deportivo capaz de generar su propia historia.