Video: La IIHS choca dos Chevrolets para celebrar sus 50 años

Dicen que para festejar, nada mejor que mirar hacia el pasado y ver lo que fue con ...
29/09/2009

Javier Fueyo

Esta consistió en chocar dos autos de frente, sólo considerando la mitad longitudinal de cada uno. Lo interesante radica en los modelos usados. El primero, un Chevrolet Malibu 2009, un sedán que califica con nota alta las exigencias del instituto. El segundo, un típico sedán norteamericano de 1959, un Chevrolet Bel Air.

Tras superar la fuerza visual y física del impacto en cámara lenta, resta hacer un breve análisis que evidencia el tremendo avance que los autoconstructores han logrado en cinco décadas.

Como se aprecia en la gráficas, el habitáculo del Malibu apenas sufre deformación. Toda la crudeza del choque resulta adecuadamente absorbida y canalizada por el primer volumen donde se aloja el motor. Nada penetra al interior. Según los técnicos del IIHS, el conductor sufriría daños mínimos en las piernas.

En el caso del Bel Air, el largo frontal apenas resiste el embate del Malibu, mientras la cabina se comprime junto con la puerta y buena parte del motor. Incluso el volante alcanza el rostro del muñeco de pruebas o dummy. El resultado es fatal; muerte instantánea para el conductor.

Cierto, no en todas las celebraciones gozan todos, pero en este caso queda claro que el esfuerzo de nuestros abuelos por mejorar la seguridad pasiva en los autos refleja una labor concienzuda muy agradecida por los automovilistas de estos tiempos.

 

Benditos los preocupados por la seguridad.