El BMW X5 2027 llega con una transformación mucho más profunda de lo que anticipaban las primeras imágenes y se convierte en uno de los modelos más importantes de la nueva etapa de la marca alemana. La quinta generación combina el diseño de la Neue Klasse con una oferta mecánica inédita en el modelo: gasolina, diésel, híbrido enchufable, eléctrico y, más adelante, hidrógeno. La producción comenzó en agosto de 2026 en Spartanburg, Estados Unidos, y las primeras versiones llegarán al mercado a finales de noviembre, mientras que el iX5 y el híbrido enchufable se incorporarán a principios de 2027.
BMW ha cambiado radicalmente la imagen exterior del SUV, aunque mantiene las proporciones que han convertido al X5 en uno de sus modelos más reconocibles. La nueva generación incorpora una parrilla vertical BMW Iconic Glow, una firma luminosa con los nuevos iconos de doble X y unas manillas denominadas BMW Winglets. También aparecen llantas de hasta 23 pulgadas, mientras que el habitáculo abandona buena parte de la distribución tradicional para adoptar el nuevo ecosistema digital de la Neue Klasse.
El interior gira alrededor del BMW Panoramic iDrive, acompañado por el nuevo BMW Operating System X. El conductor recibe un Head-Up Display 3D y el sistema Panoramic Vision proyecta información a lo largo de la zona inferior del parabrisas. La pantalla central de diseño flotante y la posibilidad de incorporar una pantalla específica para el acompañante completan una transformación que afecta tanto a la estética como a la forma de interactuar con el coche. BMW también estrena materiales poco habituales, incluida la pizarra como elemento decorativo opcional.
La gran novedad mecánica es el BMW iX5 60 xDrive, el primer X5 completamente eléctrico. Utiliza la sexta generación de BMW eDrive, arquitectura eléctrica de 800 voltios y nuevas celdas cilíndricas de 120 milímetros. La batería alcanza 141 kWh de capacidad útil en la especificación comunicada por BMW España y permite una autonomía de hasta 845 kilómetros, además de carga rápida y capacidad de carga bidireccional.
El X5 no abandona los motores convencionales. El X5 50e xDrive híbrido enchufable combina un seis cilindros en línea con un motor eléctrico para alcanzar 483 CV y anuncia hasta 44 millas, unos 71 kilómetros, de autonomía eléctrica según la estimación estadounidense. Por debajo se sitúan las variantes de combustión con tecnología híbrida ligera de 48 voltios, mientras que BMW prepara además el iX5 Hydrogen para 2028, que utilizará una pila de combustible de tercera generación y depósitos de hidrógeno integrados bajo una configuración plana.
El salto tecnológico también afecta al comportamiento dinámico. Las versiones eléctricas incorporan el Heart of Joy, una unidad de control que gestiona de forma coordinada propulsión, frenos, dirección y recuperación de energía, con una velocidad de procesamiento hasta diez veces superior a la de los sistemas anteriores. El nuevo X5 también incorpora asistentes de conducción de nivel 2 SAE, incluyendo funciones para autopista y entornos urbanos. Con esta generación, BMW no solo cambia la estética de su SUV más emblemático: convierte al X5 en una plataforma capaz de reunir cinco tecnologías de propulsión bajo una misma carrocería.