El S65 AMG ocupaba la parte más alta de la gama W221 y combinaba el lujo de una berlina de representación con una mecánica prácticamente desproporcionada. Este ejemplar de 2010, acabado en negro sobre negro, acumula 91.500 millas, unos 147.000 kilómetros, y se encuentra actualmente en Cars and Bids con una puja de 9.269 dólares y seis días todavía por delante.
La depreciación ha hecho que estos Mercedes con motor V12 sean mucho más accesibles que cuando eran nuevos. Según los datos de Classic.com, los S65 AMG W221 de 2010 tienen un valor medio cercano a 35.000 dólares, aunque las unidades con mayor kilometraje pueden situarse alrededor de la franja de los 15.000 dólares. En su lanzamiento, el modelo tenía un precio cercano a los 200.000 dólares.
Para un ejemplar con este kilometraje, la valoración razonable estaría aproximadamente entre 16.000 y 28.000 dólares, con una zona más probable de 19.000 a 23.000 dólares. El potente V12 y el elevado nivel de equipamiento respaldan su cotización, aunque el historial de mantenimiento y algunos detalles de esta unidad aconsejan prudencia antes de seguir aumentando la puja.
El equipamiento es uno de sus grandes argumentos. Bajo el capó trabaja el V12 biturbo de 6,0 litros, con 604 CV y 738 lb-pie de par, asociado a una transmisión automática de cinco velocidades y tracción trasera. También incorpora suspensión Active Body Control, techo panorámico, cuero Exclusive Passion, asientos delanteros y traseros calefactados y ventilados, sistema de entretenimiento posterior y Night View Assist.

Precisamente la complejidad mecánica es el principal aspecto que debe analizar cualquier comprador. El historial de mantenimiento completo solo está disponible bajo petición y algunos participantes en la subasta ya han solicitado documentación adicional, incluida una inspección realizada por un concesionario Mercedes en 2025. En un S65 AMG, conocer su mantenimiento es tan importante como el precio de compra.
El motor M275 V12 biturbo y, especialmente, la suspensión hidráulica Active Body Control, pueden generar facturas muy elevadas cuando aparecen averías. A ello se suman en esta unidad un registro de daños menores de noviembre de 2022, neumáticos fechados en 2019 y 2020 que deberían sustituirse, corrosión en el sistema de escape y desgaste en el lateral del asiento del conductor.
A cambio, el S65 AMG ofrece una experiencia difícil de encontrar en una berlina moderna. Su V12 de 604 CV y 738 lb-pie permite acelerar hasta 60 mph en poco más de cuatro segundos, mientras la suspensión Active Body Control busca eliminar prácticamente los movimientos de la carrocería. El modelo también reunía tecnologías como el control de crucero adaptativo y el sistema Night View Assist.
Esa combinación de potencia silenciosa, lujo extremo y un V12 fabricado a mano es precisamente lo que diferencia al S65 AMG de las versiones V8 más habituales. La depreciación ha colocado al alcance de muchos compradores una berlina que en su día costaba cerca de 200.000 dólares, pero su bajo precio de entrada es solo una parte de la historia: mantener correctamente uno de estos buques insignia sigue requiriendo un presupuesto importante.