Ford ha iniciado una importante llamada a revisión que afecta a 548.463 vehículos Ford Expedition fabricados entre 2018 y 2024 debido a un defecto en la consola central que podría provocar lesiones a los ocupantes. La medida fue anunciada por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), después de detectar un problema que podría convertirse en un riesgo para la seguridad de conductores y pasajeros.
Según la investigación de la NHTSA, el revestimiento cromado situado en la consola central puede deteriorarse con el paso del tiempo. Este defecto provoca que el material forme ampollas y posteriormente se desprenda, dejando expuestos bordes afilados capaces de causar cortes en manos y dedos durante el uso normal del vehículo. El organismo regulador señala que el problema estaría relacionado con piezas fabricadas por los proveedores Xin Point y Forvia bajo parámetros que no cumplían completamente las especificaciones establecidas por Ford.
La situación comenzó a llamar la atención en septiembre, cuando Ford detectó una tendencia creciente en las quejas registradas por propietarios de Expedition de los años 2019 y 2020. De las primeras seis reclamaciones analizadas, cinco mencionaban lesiones en las manos provocadas por el contacto con el cromado deteriorado. Posteriormente, la investigación amplió el alcance del problema a un número mucho mayor de vehículos.
De acuerdo con la documentación oficial, Ford reconoce tener conocimiento de un accidente y al menos 65 personas lesionadas relacionadas con este defecto. Algunos de los afectados incluso requirieron atención médica profesional debido a cortes y laceraciones ocasionadas por los bordes metálicos expuestos en la consola central.
Para solucionar el inconveniente, los propietarios podrán acudir a cualquier concesionario oficial Ford, donde se realizará una inspección gratuita. Si el vehículo presenta el defecto, la consola central será reemplazada sin coste alguno. La compañía comenzará a enviar las primeras cartas de notificación el próximo 29 de junio, mientras que una segunda comunicación llegará durante enero del próximo año, cuando la solución definitiva esté plenamente disponible para toda la red de concesionarios.
Este nuevo retiro demuestra cómo incluso elementos aparentemente menores del habitáculo pueden convertirse en un problema de seguridad relevante. En una industria cada vez más enfocada en tecnología y conectividad, los fabricantes continúan enfrentándose al desafío de garantizar la calidad y durabilidad de cada componente, por pequeño que parezca.