Ford prepara un importante giro en su estrategia industrial. La compañía ha decidido trasladar a Estados Unidos la producción de algunos modelos Lincoln que actualmente se fabrican en China a partir de 2030, según confirmó su CEO, Jim Farley. La decisión está directamente relacionada con los elevados aranceles que soportan los vehículos procedentes del gigante asiático: el Lincoln Nautilus, uno de los modelos más importantes de la marca en EE. UU., afronta actualmente un arancel del 52,5 %. Para Ford, mantener indefinidamente esta estructura de producción supondría un lastre cada vez mayor en un mercado estadounidense que busca reforzar la fabricación local.
La decisión de Ford no responde únicamente a cuestiones económicas. Las nuevas regulaciones estadounidenses también imponen restricciones sobre determinadas tecnologías y componentes procedentes de China utilizados en vehículos conectados. Farley explicó que ambos factores influyeron en la decisión, aunque los aranceles fueron el elemento determinante. El fabricante todavía no ha confirmado en qué planta estadounidense se producirán los Lincoln trasladados desde China, pero el objetivo es que los vehículos fabricados en el país se comercialicen principalmente en el mercado doméstico y contribuyan a aumentar la producción nacional.
El caso del Nautilus resulta especialmente relevante. Ford comercializó alrededor de 34.000 unidades del SUV en Estados Unidos durante el último año, convirtiéndolo en uno de los modelos clave dentro de la estrategia de Lincoln. La compañía había solicitado previamente autorización para continuar vendiéndolo debido a cuestiones relacionadas con su software, desarrollado en Estados Unidos pero instalado en China. Tras las conversaciones mantenidas con el Departamento de Comercio, Ford determinó finalmente que el modelo no necesitaba dicha autorización para continuar en el mercado.
El movimiento de Ford forma parte de una tendencia más amplia entre los fabricantes estadounidenses. General Motors ya anunció que trasladará la producción del Buick Envision desde China a Estados Unidos a partir de 2028, anticipándose a un escenario en el que fabricar vehículos para el mercado estadounidense en territorio chino resulta cada vez más complejo. Ford, por su parte, ya dispone de una importante infraestructura de producción para Lincoln en Estados Unidos, con el Navigator fabricándose en Louisville, Kentucky, y el Aviator en la planta de Chicago.
La estrategia también se produce en un contexto político cada vez más restrictivo para las empresas relacionadas con China. El Senado estadounidense continúa estudiando medidas adicionales que podrían limitar la comercialización de determinados vehículos cuando existe una participación significativa de entidades chinas. Una iniciativa aprobada por el Comité de Comercio del Senado en julio contempla restricciones para compañías con más de un 15 % de participación de entidades chinas, una medida que podría afectar incluso a fabricantes europeos con presencia industrial o accionarial en el país asiático.
Para Lincoln, el traslado previsto representa mucho más que un cambio de fábrica. Ford busca reducir su exposición a los aranceles, simplificar el cumplimiento de las nuevas normas y reforzar la imagen de producción estadounidense de su marca premium. Aunque 2030 todavía queda lejos, la decisión anticipa cómo las tensiones comerciales y tecnológicas entre Estados Unidos y China pueden modificar profundamente la industria del automóvil. En el caso de Ford, el objetivo parece claro: fabricar en casa aquellos modelos que dependen demasiado de una cadena de producción china y recuperar margen de maniobra en uno de sus mercados más importantes.
Subaru prepara el desembarco de su primer SUV eléctrico en México con una edición limitada de solo 30 unidades, carga rápida y tecnología de última generación. Subaru está a punto de abrir una nueva etapa en México con el Trailseeker, su primer SUV completamente eléctrico que llegará al mercado nacional en una edición limitada a […]
El Volvo EX90 fue presentado con un avanzado sistema LiDAR como una de sus principales bazas de seguridad. Tras la quiebra de su proveedor, varias funciones prometidas no llegarán y la solución de Volvo ha generado polémica. El LiDAR que debía marcar la diferencia Volvo presentó el LiDAR del EX90 como una tecnología clave para […]