El Elroq estrena el lenguaje de diseño Modern Solid, una nueva identidad visual que modifica especialmente la apariencia del frontal. En lugar de una parrilla convencional, el SUV utiliza una superficie negra brillante acompañada por el nombre de Skoda sobre el capó y unos delgados grupos ópticos LED. Es una solución que le proporciona una personalidad mucho más marcada que la de anteriores modelos de la marca.
En los laterales y la zona posterior, Skoda ha optado por una fórmula más conservadora. Sus proporciones recuerdan claramente al Enyaq, con una silueta de SUV compacta que mantiene una apariencia práctica y funcional. De esta forma, el Elroq consigue introducir una imagen más moderna sin renunciar a las proporciones que los compradores esperan de un SUV familiar.
La gama eléctrica del Elroq está estructurada alrededor de varias combinaciones de batería y motor, permitiendo adaptar el coche a diferentes necesidades. El Elroq 50 equipa una batería de 55 kWh y desarrolla 168 CV, mientras que el Elroq 60 utiliza una batería de 63 kWh para alcanzar 201 CV. En el extremo superior aparece el Elroq 85, con 82 kWh y un motor trasero de 281 CV.
Esta última configuración permite alcanzar una autonomía homologada de hasta 576 kilómetros, una cifra que coloca al SUV en una posición especialmente competitiva para viajes largos. La entrega de potencia resulta progresiva y las versiones con tracción trasera buscan ofrecer un comportamiento equilibrado tanto en ciudad como en carretera.
La capacidad de recorrer muchos kilómetros no sería suficiente si las recargas fueran demasiado largas, por lo que Skoda también ha prestado atención a este apartado. Dependiendo de la versión, el Elroq admite potencias de carga rápida de hasta 145, 165, 175 o 185 kW. Las variantes superiores son capaces de aprovechar especialmente bien los cargadores rápidos de corriente continua.
En condiciones ideales, una recarga del 10 al 80 % puede completarse en menos de 30 minutos, reduciendo considerablemente las esperas durante un viaje. Para quienes carguen en casa, una recarga completa puede rondar las ocho horas, una solución mucho más apropiada para realizar durante la noche y comenzar cada jornada con la batería preparada.
El habitáculo del Elroq sigue una filosofía muy característica de Skoda: menos espectáculo y más funcionalidad. Los materiales textiles cubren buena parte de las superficies y aportan una apariencia moderna, al mismo tiempo que están pensados para soportar el uso cotidiano de una familia. A esto se suman detalles tan propios de la marca como el paraguas integrado en la puerta del conductor.
La posición de conducción, la visibilidad hacia el exterior y el espacio disponible contribuyen a crear un ambiente cómodo para desplazamientos urbanos y viajes largos. El salpicadero presenta un diseño limpio y todos los elementos transmiten una sensación de buena construcción. El objetivo no es convertir el Elroq en un SUV de lujo, sino ofrecer una experiencia sólida, cómoda y práctica.
La tecnología ocupa un lugar importante en el interior gracias a una pantalla central de 13 pulgadas, acompañada por un cuadro de instrumentos digital de 5 pulgadas. El sistema multimedia presenta una organización más sencilla e intuitiva, facilitando el acceso a las principales funciones sin obligar al conductor a perderse entre demasiados menús.
Sin embargo, Skoda no ha eliminado por completo los botones físicos. La marca mantiene controles específicos para funciones importantes como la climatización y determinadas ayudas a la conducción. Esta decisión resulta especialmente interesante porque permite realizar ajustes habituales sin depender constantemente de la pantalla táctil, algo que mejora la ergonomía cuando el vehículo está en movimiento.
Al volante, el Elroq busca ofrecer una experiencia más refinada de lo que podría sugerir su posicionamiento. La dirección tiene un tacto preciso, el acelerador responde de manera inmediata y la frenada resulta progresiva. En prácticamente toda la gama, salvo las configuraciones de acceso, también se puede ajustar la frenada regenerativa para adaptar la respuesta del vehículo al estilo de cada conductor.
La suspensión presenta una puesta a punto relativamente firme, una característica que ayuda a controlar los movimientos de la carrocería en curvas. A pesar de ello, no llega a resultar excesivamente seca cuando aparecen baches. El control dinámico del chasis está disponible como opción, aunque el reglaje estándar ofrece un compromiso bastante convincente entre estabilidad, comodidad y comportamiento.
La versión más espectacular de la gama es el Elroq vRS, que transforma al SUV compacto eléctrico en un modelo claramente orientado a las prestaciones. Utiliza dos motores eléctricos y tracción total para desarrollar 335 CV y 501 lb-pie de par, cifras que le permiten acelerar de 0 a 62 mph en apenas 5,4 segundos.
Además de su mayor potencia, el vRS recibe una estética específica con una carrocería más agresiva, llantas de hasta 21 pulgadas y neumáticos de altas prestaciones. El interior incorpora asientos deportivos de microante, costuras verdes y detalles de inspiración deportiva, mientras que elementos como el equipo de sonido CANTON, el head-up display y los asientos con masaje elevan el nivel de equipamiento. Pese a todo ello, conserva una autonomía WLTP de hasta 336 millas y admite cargas rápidas de hasta 185 kW, demostrando que prestaciones y uso diario pueden convivir en un SUV eléctrico.
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