Rouven Mohr, director técnico de Lamborghini, ha dejado entrever que el Temerario —actual buque insignia híbrido de la marca— podría tener próximamente una versión con tracción trasera. Esta afirmación, realizada durante el Festival de la Velocidad de Goodwood, supone una posible ruptura con la tradicional configuración de tracción total que ha caracterizado a los modelos más potentes del fabricante de Sant’Agata Bolognese.
Del Gallardo al Huracán… y ahora el Temerario
Lamborghini ya ha coqueteado con la tracción trasera en el pasado, especialmente con el Huracán LP580-2 y versiones como el STO o el Tecnica. El Gallardo fue el punto de partida, pero ahora, con el Temerario, el paso podría consolidarse con una variante aún más enfocada a los puristas de la conducción. La posible eliminación de los motores eléctricos delanteros dejaría al coche con un V8 biturbo central y un único motor eléctrico trasero, ofreciendo una experiencia más visceral.
Un tipo diferente de hibridación: menos peso, más alma
La gran novedad no sería solo la tracción trasera, sino también una nueva interpretación del sistema híbrido. Mohr sugirió una configuración similar al sistema del Porsche 911 Hybrid, es decir, sin necesidad de enchufe ni de grandes baterías. Esto permitiría reducir peso y aumentar la agilidad, creando un superdeportivo más ligero y directo, alejado del planteamiento actual de 920 caballos con tracción total.

Más simple, más salvaje, pero siempre híbrido
Aunque algunos soñaban con una versión puramente térmica, la normativa de emisiones hace inviable un Temerario sin electrificación. El propio Mohr reconoce que la versión GT3 del modelo, sin sistema híbrido por exigencias de competición, no se trasladará a la calle. Sin embargo, un sistema híbrido más liviano y optimizado sí entra dentro de los planes, marcando una evolución hacia la eficiencia sin renunciar a las prestaciones.
Lamborghini, en busca del equilibrio perfecto
Todo apunta a que el Temerario de tracción trasera será una de las próximas evoluciones del modelo, siguiendo la fórmula de éxito de Lamborghini: mismo nombre, múltiples versiones. Si se confirma, será un coche más enfocado en la emoción al volante y menos en las cifras absolutas, una propuesta que gustará tanto a los coleccionistas como a los más radicales. Y lo más importante: refleja una marca que sigue reinventándose sin traicionar su esencia.