Pocas marcas tienen una reputación tan asociada a la fiabilidad y la durabilidad como Toyota, pero incluso el gigante japonés ha cometido errores a lo largo de su trayectoria. Un análisis publicado por SlashGear recoge cuatro modelos que recibieron especialmente malas críticas o tuvieron una aceptación muy limitada: Toyopet Crown, Prius de primera generación, Yaris y Paseo. La lista mezcla motivos muy diferentes, desde prestaciones insuficientes hasta problemas de posicionamiento comercial, por lo que no debe interpretarse como un ranking objetivo de los peores Toyota de la historia.
El caso más llamativo por su antigüedad es el Toyopet Crown, que se convirtió en el primer turismo de Toyota vendido en Estados Unidos en 1958. La propia compañía reconoce que aquel lanzamiento no salió como esperaba: se vendieron 287 unidades del Crown durante ese primer año y el modelo fue considerado poco adecuado para las carreteras estadounidenses por su falta de potencia. Durante las primeras pruebas también aparecieron problemas mecánicos, lo que llevó a Toyota a concentrarse posteriormente en el Land Cruiser y, más adelante, en el Corona.
Décadas después, el Prius de primera generación protagonizó un caso completamente diferente. Toyota lo lanzó en Japón en 1997 como el primer híbrido producido en masa, una tecnología que posteriormente transformaría la industria, pero sus primeras prestaciones estaban lejos de las actuales. El modelo ofrecía alrededor de 41 mpg combinados según EPA, mientras que su diseño y sus prestaciones generaron críticas entre algunos aficionados que esperaban algo más convencional o dinámico. Con el tiempo, sin embargo, el Prius evolucionó hasta convertirse en uno de los grandes referentes de la electrificación híbrida.
El Toyota Yaris representa otro tipo de crítica. Las primeras generaciones estadounidenses apostaron por un coche pequeño, económico y sencillo, con un motor 1.5 de cuatro cilindros y 106 CV. Su planteamiento tenía sentido desde el punto de vista de la eficiencia, pero algunos propietarios criticaron la calidad percibida, los ruidos interiores y determinados problemas estéticos, como el deterioro prematuro del acabado exterior señalado en el artículo original. Aun así, su bajo consumo y facilidad de uso hicieron que también conservara una base de usuarios satisfecha.
El cuarto integrante de esta peculiar lista es el Toyota Paseo, un coupé que nació en 1992 con la intención de atraer a compradores jóvenes mediante una carrocería deportiva, un precio contenido y un consumo reducido. El problema estuvo en que sus prestaciones no estaban a la altura de su apariencia: el motor de 1,5 litros desarrollaba inicialmente 100 CV, cifra que posteriormente bajó a 93 CV en algunas versiones. Además, las ventas fueron cayendo con rapidez y el modelo desapareció del mercado estadounidense después de 1997.
La historia de estos cuatro Toyota demuestra que una marca con una reputación extraordinaria también puede tener productos que no funcionan según lo previsto. El Crown fue demasiado limitado para el mercado estadounidense de los años 50, el primer Prius necesitó tiempo para demostrar el potencial del híbrido, el Yaris priorizó la sencillez frente al refinamiento y el Paseo no logró convencer como coupé deportivo. Precisamente por eso, algunos de estos modelos resultan hoy interesantes para los aficionados a los coches clásicos y a la historia del automóvil: no todos los fracasos terminan siendo irrelevantes, y algunos acaban convirtiéndose en piezas de culto o en ejemplos de cómo evolucionó la industria.
Casi nunca ocurre algo así dentro de una misma marca. Hyundai Venue vs Creta se convierte en el comparativo obligado de la temporada porque sus precios se tocan. Venue 2027 en su versión tope de gama -Limited Automática- pide $449,000 pesos y Creta 2027 en la opción accesible -GL Manual- cuesta $449,900. Novecientos pesos de […]